La emoción de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 se vio teñida de dramatismo este jueves. Lindsey Vonn, la histórica esquiadora estadounidense, sufrió una brutal caída durante la prueba de descenso que obligó a su evacuación en helicóptero desde la pista.
La escena, captada por las cámaras y presenciada por miles de espectadores y competidoras, generó una profunda conmoción y puso un abrupto final a su esperado regreso olímpico. Vonn, que competía a sus 41 años, había iniciado su bajada con el dorsal 13 y mostraba un ritmo demoledor, liderando la prueba con una mínima ventaja sobre la alemana Emma Aicher.
Sin embargo, en el primer sector del recorrido, la mala fortuna la interceptó: enganchó su bastón derecho con una de las banderas del trazado, perdió el control y se estrelló violentamente contra la nieve.
🚨 #ALERTA | La veterana esquiadora estadounidense Lindsey Vonn sufrió una caída en los Juegos Olímpicos de Invierno y tuvo que ser evacuada en helicóptero sanitario. pic.twitter.com/ElFPpG9oDP
— Mundo en Conflicto 🌎 (@MundoEConflicto) February 8, 2026
Las imágenes de Vonn tendida sobre la nieve, inmóvil y con visibles gestos de dolor, recorrieron el mundo. El impacto fue tan violento que su grito de angustia se escuchó con claridad. Durante varios minutos, los equipos médicos trabajaron de urgencia en la pista mientras la competencia era detenida. La organización optó por poner música ambiente para atenuar el eco de los lamentos, reflejando la gravedad de la situación.
La gravedad del accidente quedó plasmada en las reacciones de sus colegas. La ex esquiadora y comentarista Chemmy Alcott, en la transmisión de la BBC, expresó su angustia en vivo: "Jamás creí que esto terminaría así, con ella inmóvil al costado de la pista. El riesgo era enorme y el impacto en una caída de este tipo es brutal".

La estadounidense Breezy Johnson, también visiblemente afectada, se cubrió el rostro al ver la repetición del golpe en las pantallas del estadio.
Tras recibir asistencia primaria, Vonn fue evacuada en helicóptero hacia un centro médico cercano para realizar estudios y evaluar el alcance de sus lesiones. El mundo del esquí aguarda con preocupación el parte médico oficial.
El accidente de Vonn cobra especial relevancia por el contexto de su participación. La esquiadora había protagonizado uno de los regresos más resonantes del deporte invernal, cinco temporadas después de anunciar su retiro.
Su decisión de competir en Milano-Cortina a sus 41 años, después de haber ganado una medalla de oro en Vancouver 2010 y sumar 84 victorias en la Copa del Mundo, ya era en sí misma una hazaña.
Sin embargo, su cuerpo arrastraba un historial de lesiones graves. Vonn posee una prótesis de titanio en la rodilla derecha y, apenas una semana antes de los Juegos, había sufrido la rotura del ligamento cruzado anterior y daños en el menisco de la rodilla izquierda tras una caída en la Copa del Mundo en Crans Montana (Suiza).