15/02/2026 - Edición Nº1104

Internacionales

Segunda Guerra Mundial

Guadalcanal, la batalla que cambió la guerra en el Pacífico

09/02/2026 | La evacuación japonesa de la isla selló el primer gran retroceso del Imperio en la región.



Durante gran parte de 1942, el Imperio Japonés avanzaba con rapidez en el Pacífico. Tras el ataque a Pearl Harbor, sus fuerzas habían conquistado amplios territorios y amenazaban rutas estratégicas clave. En ese contexto, la pequeña isla de Guadalcanal, en el Pacífico Sur, adquirió una importancia decisiva.

El control de Guadalcanal permitía dominar rutas marítimas y aéreas fundamentales para el abastecimiento y la proyección militar aliada. Cuando Japón comenzó la construcción de un aeródromo en la isla, Estados Unidos decidió lanzar una ofensiva para frenar su avance. Así comenzó una batalla que se extendería durante más de seis meses y que se convertiría en una de las más duras de toda la guerra.

La Guerra del Pacífico fue uno de los escenarios centrales de la Segunda Guerra Mundial y enfrentó principalmente a Japón con Estados Unidos y sus aliados. El conflicto se expandió por vastas zonas del océano Pacífico tras el ataque japonés a Pearl Harbor en diciembre de 1941. Desde entonces, Japón buscó consolidar un imperio regional controlando islas estratégicas, rutas marítimas y recursos clave, mientras que Estados Unidos intentaba frenar esa expansión y recuperar la iniciativa militar.

A diferencia del frente europeo, la guerra en el Pacífico se caracterizó por combates insulares, largas distancias, enfrentamientos navales y aéreos decisivos, y una lucha constante por el control de puntos estratégicos que permitieran proyectar poder militar. En ese marco, cada isla adquiría un valor estratégico desproporcionado, y las batallas solían ser prolongadas y extremadamente costosas en términos humanos.


La guerra en el Pacífico se caracterizó por la lucha por islas estratégicas. Cada conquista permitía avanzar, establecer bases y aislar posiciones enemigas.

Guadalcanal se inscribió en ese contexto como el primer gran choque prolongado entre ambos bandos y como el momento en que el equilibrio comenzó a inclinarse en favor de los Aliados.

Los combates no se limitaron a tierra firme. Guadalcanal fue escenario de enfrentamientos navales y aéreos constantes, mientras soldados de ambos bandos luchaban en condiciones extremas: selva cerrada, clima hostil, enfermedades, hambre y escasez de suministros. Las pérdidas humanas fueron enormes y el desgaste psicológico resultó devastador.

Hasta entonces, Japón había mantenido la iniciativa estratégica. Sin embargo, el prolongado conflicto en Guadalcanal agotó sus recursos y puso en evidencia los límites de su capacidad ofensiva. Incapaz de sostener la posición, el mando japonés decidió evacuar en secreto a sus tropas, una retirada que se completó el 9 de febrero de 1943.

A diferencia del frente europeo, el dominio del Pacífico dependió en gran medida de portaaviones, aviación y control marítimo, con batallas decisivas lejos del territorio continental.

La salida japonesa de la isla marcó un punto de inflexión. Por primera vez desde el inicio del conflicto, el Imperio Japonés se veía obligado a retroceder de manera significativa. A partir de Guadalcanal, las fuerzas aliadas pasaron a la ofensiva y el equilibrio militar en el Pacífico comenzó a inclinarse de forma irreversible.

Más que una victoria territorial, Guadalcanal fue una victoria estratégica y simbólica. Demostró que Japón podía ser derrotado y señaló el inicio del largo camino que conduciría al final de la guerra en el Pacífico.