09/02/2026 - Edición Nº1098

Agro

Llenar la parrilla, cada vez más caro

Golpe al bolsillo: anticipan aumentos de 10 a 15% en el precio de la carne vacuna

09/02/2026 | La hacienda de consumo superó la barrera de los $5.000 el kilo en pie y esta presión se traslada a los mostradores de las carnicerías.



Los nuevos incrementos en el valor de la hacienda de consumo comenzaron a trasladarse a los mostradores de las carnicerías, que según estimaron fuentes del negocio consultadas por este medio oscilarán entre un 10% y 15% en la mayoría de los cortes.

La semana pasada, las categorías destinadas al consumo -novillitos y vaquillonas- superaron la barrera de los $5.000 el kilo en pie. En la última rueda comercial del Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG), por lotes de machos de 300 a 391 kilos se llegaron a pagar $5.100 -récord absoluto- mientras que en hembras de 300 a 350 kilos los máximos treparon hasta $ 5.000.

Si bien tanto matarifes como carniceros buscan no trasladar la totalidad de las subas en estos casos, en esta ocasión no pueden absorber los incrementos. “Hasta la semana pasada, estaba entregando la media res en $9.500 el kilo y esta semana vino el aumento y la bajamos entre $10.000 y $10.200”, sostuvo un cliente del MAG que compra hacienda en esa plaza y luego la distribuye en carnicerías del Gran Buenos Aires. 

El operador reconoció que a diferencia de otras ocasiones, las carnicerías no están bien abastecida y de este modo “no hay un colchón para poder aguantar esta suba, el traslado de precios es inmediato”. El último aumento de la carne vacuna en las carnicerías se registró en noviembre del año pasado, con subas que de acuerdo al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (ICPVA) fueron de 8,3%. 

Menos hacienda

Una de las principales razones para entender esta suba es la falta de hacienda, un factor que los analistas del sector viene advirtiendo desde hace tiempo.

En paralelo, se suma la presión de los exportadores, ante una demanda internacional sostenida: en este contexto y sin novillo pesado disponible, los frigoríficos volcados al comercio exterior pujan con los abastecedores locales para hacerse de novillitos y vaquillonas. Esta disputa en los remates genera una presión alcista en los precios, tal como se aprecia desde los últimos meses de 2025.

Al menos por el momento, el consumo total de proteína animal no varía y se mantiene en torno a los 115 kilos anuales por habitante, de acuerdo a datos privados. Pero no se debe perder de vista que ante estos escenarios de aumentos, los consumidores buscan alternativas más ecónómicas y en este momento, la carne de cerdo se puede conseguir -en cortes equivalentes- hasta un 50% más barata, mientras que el pollo es otra opción al momento de la compra. 

Con este nuevo escenario de precios, cortes emblemáticos como el asado superarán la barrera de los $20.000 el kilo, pero las opciones más económicas también sentirán el impacto. 

La presión de los exportadores

Además de la ya mencionada falta de hacienda, la demanda y la dinámica de los mercado externos también presionan los valores locales. 

Por un lado, China aprobó un proceso de salvarguardia iniciado en 2024 y fijó un límite a sus compras de carne vacuna. A finales del año pasado el Ministerio de Comercio chino definió un cupo de 511.000 toneladas anuales, con la tasa vigente de 12,5%. Por encima de ese volumen, el arancel trepa al 55%, lo que hace casi inviable cualquier idea de crecer en volumen en ese destino. 

Esta decisión se extenderá por un plazo de tres años y también alcanza a jugadores de peso en el negocio, como los casos de Brasil, Australia y Estados Unidos. Si bien no afecta a las exportaciones argentinas, el precio de la tonelada exportada comenzó a registrar subas y esto genera -de manera indirecta- una presión en los valores negociados para el consumo en el mercado doméstico. 

Por otra parte, el Gobierno nacional ratificó la semana pasada la ampliación del cupo de carne vacuna con arancel preferencial a Norteamérica, que pasará de las actuales 20.000 toneladas a 100.000 toneladas anuales. Analistas del sector coinciden en que el sistema productivo argentino no está en condiciones de incrementar su capacidad productiva en el corto plazo, de modo que para cumplir esta cuota habrá que redireccionar envíos: esto es, quitar de un mercado para poner en otro.

Resta ver si este escenario y la marcada falta de novillo pesado se traslada a un puja por los valores del consumo, que de cumplirse sería el primer paso para sumar una mayor presión alcista en los negocios del mercado interno