El Palacio de Buckingham comunicó que está preparado para cooperar con cualquier pesquisa policial vinculada al duque de York, luego de que salieran a la luz correos electrónicos que indicarían la circulación de documentos comerciales sensibles del Reino Unido hacia el financista estadounidense Jeffrey Epstein.
Las revelaciones surgen de una reciente publicación masiva de archivos judiciales en Estados Unidos relacionados con Epstein, fallecido en 2019 y condenado por delitos sexuales contra menores. En ese material aparecen intercambios que sugieren que Andrew Mountbatten-Windsor habría compartido información oficial en 2010, cuando se desempeñaba como representante especial del gobierno británico para comercio y negocios internacionales, incluso después de que Epstein ya hubiera sido condenado.
Según esos correos, el ex duque habría reenviado informes sobre países asiáticos como Vietnam y Singapur, documentos elaborados en el marco de viajes institucionales. En ese tipo de cargos, las normas suelen prohibir de forma estricta la difusión de material sensible o estratégico a terceros no autorizados.
Un portavoz del palacio aseguró que Carlos III ha expresado de manera clara su preocupación por la conducta atribuida a su hermano y remarcó que la prioridad de la Casa Real sigue siendo el acompañamiento a las víctimas de todo tipo de abuso. En esa línea, aclararon que, si las fuerzas de seguridad lo solicitan, la institución brindará plena colaboración.
La Policía de Thames Valley confirmó que fue notificada sobre la situación y que se encuentra evaluando si corresponde abrir una investigación formal. En paralelo, trascendió que también se revisa una nueva acusación surgida de los mismos archivos, relacionada con una mujer que habría sido llevada a una residencia en Windsor donde el duque vivió durante años.

El impacto político y simbólico de las revelaciones volvió a sacudir a la monarquía. Andrew fue apartado de la vida pública en 2019 por su vínculo con Epstein y, en los últimos meses, perdió sus títulos honoríficos y debió abandonar una de sus residencias oficiales. En 2022 había alcanzado un acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffre, quien lo acusó de abusos cuando era menor. Giuffre murió en abril pasado.
El escándalo también generó reacciones dentro de la familia real. El heredero al trono, Príncipe Guillermo, y su esposa Kate Middleton manifestaron su preocupación por las continuas revelaciones y reiteraron que su atención está puesta en las víctimas, en un mensaje difundido antes de un viaje oficial del príncipe a Arabia Saudita.

Más allá del ámbito monárquico, los archivos de Epstein también provocaron una fuerte tormenta política. El primer ministro Keir Starmer enfrenta críticas por el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, luego de que surgieran indicios de que Mandelson, al igual que Andrew, habría compartido información gubernamental confidencial con Epstein años atrás.
Mientras avanzan las evaluaciones policiales, la figura del duque de York continúa siendo una carga para la Corona. En recientes apariciones públicas del rey, incluso se escucharon reproches desde la multitud, una señal de que el caso no solo compromete a una persona, sino que vuelve a poner bajo escrutinio la relación entre poder, privilegio y responsabilidad en el Reino Unido.