El delantero ecuatoriano Jordy Caicedo se convirtió en la gran figura del "Globo". Con 4 goles en 4 partidos y un cabezazo que valió el triunfo ante San Lorenzo, Caicedo enamoró a Parque Patricios y sueña con ser convocado a la selección.
Su presente es arrollador: lleva 4 goles en 4 partidos oficiales, siendo el último de ellos el cabezazo que le dio la victoria al "Globo" nada menos que en el clásico ante San Lorenzo
La tarde en el Ducó fue la consagración definitiva de un jugador que venía de capa caída. Tras un paso gris por el Sporting de Gijón en España, donde apenas marcó dos veces, Caicedo apostó por el cambio al fútbol argentino.
La jugada le salió redonda. Su gol a los 5 minutos del segundo tiempo, ganándole en las alturas a Herrera tras un centro de Ojeda, no solo valió tres puntos, sino que desató una ovación que lo quebró emocionalmente.
El arranque de Caicedo en el Torneo Apertura ha sido demoledor. Ya había facturado ante Banfield, Independiente Rivadavia y Atlético Tucumán. Su racha goleadora lo posiciona como el máximo artillero del certamen y ha generado una "Caicedomanía" en redes sociales, donde los hinchas de Huracán le dedican memes.
Al finalizar el encuentro ante el Ciclón, la imagen fue potente: Caicedo, último en retirarse del campo, rompió en llanto ante el aplauso masivo de la gente. "Por ahí si me lo decían antes del pase no lo creería. Estoy viviendo un sueño maravilloso. Se hicieron muchos sacrificios para venir y ver que vale la pena me da mucha alegría", confesó entre lágrimas, visiblemente conmovido.
La confianza del entrenador Diego Martínez fue clave desde el primer día. El técnico le dio la titularidad inmediata y el ecuatoriano respondió con goles, algo que no lograba con tanta regularidad desde septiembre de 2023 en la Liga MX.
Con experiencia en ligas de Brasil, Turquía y México, Caicedo parece haber encontrado su lugar en el mundo en Parque Patricios. Su objetivo es claro: mantener este nivel superlativo para volver a ser convocado a la selección de Ecuador de cara a la Copa del Mundo. Por ahora, en Huracán, ya se ganó el corazón de todos.