Cada cuatro años, los Juegos Olímpicos de Invierno ponen en pantalla deportes que para el público latinoamericano suelen ser una rareza exótica. Sin embargo, hay uno que rompe la barrera de la curiosidad y genera un magnetismo especial: el curling.
Ya sea por el frenético barrido de los jugadores o por la tensión de ver una piedra de granito deslizarse con precisión milimétrica, esta disciplina se ha ganado un lugar privilegiado en la grilla televisiva.
Con Milano Cortina 2026 ya en marcha, el curling vuelve a ser protagonista desde el hasta el 22 de febrero. Conocido popularmente como "El Juego del Rugido" debido al sonido grave que produce la piedra al friccionar contra el hielo, este deporte combina táctica ajedrecística con destreza física.
El objetivo del juego es simple en teoría, pero complejo en ejecución: dos equipos compiten por acercar sus piedras lo máximo posible al centro de una diana pintada en el hielo, denominada "la casa".

Aunque sus orígenes se rastrean hasta el siglo XVI en estanques congelados del norte de Europa (con pinturas flamencas como evidencia), el curling moderno nació en Escocia. El primer club se fundó en 1716 y las reglas se estandarizaron en 1838.
Jugarlo no es barato. Se considera un deporte de élite debido al costo de su equipamiento. Un juego de 16 piedras, fabricadas con un granito especial extraído de una isla en Escocia o Gales, puede costar alrededor de 10.000 euros. A esto se suman las escobas técnicas y los zapatos especiales (con una suela deslizante y otra de agarre), que no bajan de los 100 euros cada uno.
El debut olímpico fue en Chamonix 1924, aunque durante décadas se consideró deporte de exhibición. Recién en Nagano 1998 se incorporó oficialmente al programa con medallas para hombres y mujeres, sumando la categoría de dobles mixtos en PyeongChang 2018.
Para esta edición de Milano Cortina, en la rama femenina, potencias como Gran Bretaña, Suiza y Estados Unidos buscarán la gloria, mientras que en la masculina se espera una dura batalla entre Canadá, Suecia y los locales italianos.
El curling es mucho más que "bochas sobre hielo". Es un duelo mental y físico que puede durar hasta tres horas, donde un barrido a tiempo o un lanzamiento con el efecto justo definen la gloria olímpica.