En 2026, el común denominador en el comercio internacional de carne vacuna es la asignación de cuotas, en un escenario que combina una fuerte demanda en los principales mercados mundiales y políticas proteccionistas en potencias como China y Estados Unidos.
¿Cómo impacta esto en el negocio ganadero argentino? Según un informe de la consultora AZ Group -elaborado para la Asociación Argentina de Angus- nuestro país “descansa en un rol no protagónico, pero beneficioso debido a los positivos acuerdos comerciales con sus principales socios del mercado externo”.
En un año en donde la fuerte demanda de carne vacuna será protagonista, China -el principal destino de los frigoríficos argentinos- anunció la definición de una nueva cuota de ingreso de carne vacuna a su gran mercado, tras un proceso de salvaguardia que comenzó a finales de 2024.
El acuerdo se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2028 y el gobierno chino asignó un volumen anual a sus proveedores, que aumentará un 2% anual, que quedó distribuido de la siguiente manera:
El volumen que se comercialice por fuera de este cupo pagará un arancel de 55%, lo que hace inviable cualquier intento de negocio.
Esta cuota del gigante asiático representa un problema para Brasil, que perderá un considerable volumen de ventas con respecto a 2025. Además, esta decisión tendrá dos consecuencias visibles. Por un lado, el ritmo de compra de los operadores chinos será cauto y con carácter más selectivo. Y en paralelo -para poder mostrar un mercado más atractivo- deberán estar dispuestos a pagar mejores precios.
“Para finales de enero el precio del garrón y brazuelo, o los sets de 6 y 17 cortes destino China, incrementaron su valor 16-20% en dólares respecto valores de diciembre 2025”, señaló el informe.
“A largo plazo, para el 2026 se espera firmeza en los precios pagados por China, lo cual repercute de manera directa en el precio local de la vaca gorda”, agregaron.
En el marco del acuerdo comercial con Estados Unidos, Argentina ampliará su cupo de exportación de carne vacuna con arancel preferencial, que pasará de 20.000 toneladas anuales a 100.000 toneladas.
Para los analistas de AZ Group, “este destino compite de manera directa con China, al ser el trimming -recortes y descartes- uno de los tres cortes que más importa Estados Unidos. de Argentina, coincidente con el producto que se exporta hacia el mercado asiático”.
De este modo, “se genera una competencia directa entre Estados Unidos y China por abastecerse del mismo, momento donde comienza la carrera de precios. Al mismo tiempo, este acuerdo brinda la gran posibilidad de continuar con la tendencia de mayor participación del gigante norteamericano en las exportaciones nacionales”.