La inflación de enero fue del 2,9%, según informó este martes el INDEC, 0,1 puntos porcentuales por encima del mes anterior, diciembre, que fue de 2,8%.
Así, por octavo mes consecutivo, el IPC no logró desacelerar respecto al mes anterior. La última vez fue en mayo, cuando la inflación alcanzó el 1,5% luego del 2,8% de abril.

La variación interanual de los precios al consumidor (IPC) se ubicó en 32,4%, también por encima de diciembre (31,5%), incrementándose por tercer mes consecutivo.
El tipo de cambio no logró contener el aumento de los precios. En enero, el dólar mayorista se había mantenido estable en promedio y bajó 0,8% en la comparación punta a punta. Por su parte, el dólar CCL retrocedió 1,8% entre fines de diciembre y fines de enero.
La oposición del Poder Ejecutivo a la decisión del INDEC de actualizar la canasta de consumo con que se mide la inflación, que derivó en la salida del titular del organismo, Marco Lavagna, no fue suficiente para evitar un mal dato en enero.
¿Qué categorías y regiones impulsaron los precios al alza?
La suba estuvo explicada centralmente por los servicios (3,1%) mientras que los bienes se movieron al 2,8%.
Este patrón se repitió en la variación interanual: los servicios aumentaron 42,1% mientras que los bienes 28,1%.
Los precios estacionales traccionaron al alza: en enero alcanzaron una suba de 5,7%. Por su parte, la inflación núcleo se ubicó en 2,6% mientras que los regulados traccionaron a la baja (2,4%).
A nivel interanual, sin embargo, son los regulados los que lideraron la suba con un 34,0%, seguido de cerca por la inflación núcleo (33,4%), mientras los estacionales sólo subieron 23,2%.
En cuanto a las regiones, Noreste picó en punta (3,8%) en enero, seguido de Cuyo (3%) y Pampeana y Patagonia (2,9%). Noroeste, por su parte, se movió apenas por debajo de la inflación general (2,8%), al igual que GBA.

¿Qué rubros lideraron la suba?
La categoría con el mayor aumento mensual fue “Alimentos y bebidas no alcohólicas” con un preocupante 4,7%, principalmente traccionado por las subas de carnes y verduras.
Los mayores incrementos se dieron en verduras y frutas -tomate (92,6%), papa (29,6%), naranja (30,1%) y manzana (18,6%)- y carnes de todo origen -asado (5,6%), hamburguesas (6%), pollo (8,9%) y filet de merluza (12,8%)-.
Un escalón más abajo, se ubicaron los precios de Restaurantes y Hoteles (4,1%), en el marco de la estacionalidad correspondiente a la temporada de verano.
El rubro Comunicación, por su parte, aumentó un 3,6% seguido de “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles” con un incremento de 3%, a partir de las subas autorizadas por el gobierno.

Por debajo del nivel general, “Bienes y servicios varios” exhibieron un alza de 2,7% mientras que Salud aumentó 2,3%.
Tanto “Equipamiento y mantenimiento del hogar” como Transporte mostraron subas de 1,8%, seguido de Bebidas alcohólicas y tabaco (1,5%).
Los rubros de menores subas fueron Recreación y cultura (1,0%) y Educación (0,6%) -con colegios cerrados-.
Por último, “Prendas de vestir y calzado” mostraron una baja de los precios del 0,5%.
Proyecciones febrero
El dato publicado por la consultora LCG despertó las alarmas: los alimentos y bebidas relevados aumentaron 2,5% en la primera semana de febrero.

Para encontrar un aumento de esta magnitud hay que remontarse a la tercera semana de marzo de 2024, en medio de la incertidumbre cambiaria.
Radicalmente distinta fue la medición de Econviews, la consultora que lidera Miguel Kiguel. En la primera semana de febrero, los alimentos y bebidas relevados arrojaron un aumento de apenas 0,3%.