En la antesala del debate de la Reforma Laboral en el Senado, el Gobierno nacional ratificó que aplicará el protocolo antipiquetes durante la movilización convocada por la CGT, las dos CTA y organizaciones sociales frente al Congreso, y advirtió que no tolerará cortes de calles ni bloqueos.
Desde la Casa Rosada aseguraron que el operativo estará coordinado por el Ministerio de Seguridad Nacional, que conduce Alejandra Monteoliva, y que contará con la participación de fuerzas federales en articulación con la Policía de la Ciudad.
Fuentes oficiales señalaron que se está evaluando el número estimado de manifestantes, los puntos de concentración y las columnas previstas para definir el despliegue de seguridad.
“El protocolo está siempre activo”, remarcaron en despachos oficiales, y subrayaron que será aplicado durante toda la jornada. Las fuerzas federales estarán apostadas en las inmediaciones del Congreso, mientras que la Policía porteña acompañará el desplazamiento de las columnas.
En el oficialismo insisten en que no habrá excepciones y que el objetivo es garantizar la circulación y el orden en el espacio público.
En paralelo al operativo, el Gobierno endureció su discurso contra la dirigencia sindical. Según fuentes del Ejecutivo, “un grupo de sindicalistas eligió mantener intereses sectoriales y privilegios a costa de perjudicar al conjunto de los argentinos”.
Desde la Casa Rosada defendieron la reforma laboral al sostener que apunta a reducir la informalidad y facilitar la inserción laboral de jóvenes y trabajadores de pymes. Señalan que actualmente cerca del 50% de los trabajadores se desempeñan en la informalidad y que la Argentina arrastra desde hace más de una década un estancamiento en el empleo registrado.
“La modernización laboral no quita derechos, viene a resolver problemas estructurales”, sostienen en el Gobierno, y cuestionan que la conducción sindical “se opone pero no presenta soluciones alternativas”.
La movilización al Congreso se realizará en simultáneo con el inicio del tratamiento parlamentario de la reforma laboral, uno de los proyectos centrales del oficialismo en esta etapa de gestión.
Con ese escenario, el Ejecutivo busca mostrar firmeza tanto en el plano legislativo como en el control del espacio público, en una jornada que se anticipa de fuerte tensión política y social.
ND