Mats Wilander, leyenda del tenis sueco y número uno del mundo entre 1988 y 1989, reavivó un reclamo que lleva décadas: que la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) reconozca a Guillermo Vilas como número uno del ranking mundial. Según Wilander, la falta de ese reconocimiento constituye una injusticia que se agrava con el paso del tiempo y con el delicado estado de salud del argentino.
El pedido se apoya en la investigación realizada por el periodista Eduardo Puppo y el matemático Marian Ciulpan, quienes recalcularon el ranking de mediados de los años 70 y demostraron que Vilas debió figurar como líder en 1975 y 1976. Ese trabajo fue plasmado en el documental de Netflix Serás lo que debas ser o no serás, que puso en evidencia las inconsistencias en los registros oficiales.
Wilander fue categórico en su declaración: “Cada día que pasa sin corregir esto es una injusticia mayor. Si hay pruebas de que Vilas fue número uno, no reconocerlo es un error histórico”. El sueco, que enfrentó varias veces al marplatense en el circuito, subrayó que el tenis “le debe muchísimo” a Vilas y que la ATP debería actuar para reparar esa deuda.
El reclamo no es nuevo. Durante años, colegas, periodistas y fanáticos han pedido que se revise el ranking histórico y se otorgue a "Willy" el lugar que merece. Sin embargo, la ATP nunca modificó sus registros oficiales, lo que mantiene abierta una herida en la memoria del tenis argentino y mundial.
Guillermo Vilas, ganador de cuatro títulos de Grand Slam y máximo referente del tenis latinoamericano, vive actualmente en Europa junto a su familia, afectado por una enfermedad neurodegenerativa. Para Wilander, el reconocimiento no solo sería un acto de justicia deportiva, sino también un homenaje en vida a una figura que marcó una era y que inspiró a generaciones de jugadores.
La presión pública que genera la voz de Wilander, sumada a las pruebas documentales, vuelve a poner a la ATP en el centro de la discusión. El desenlace aún es incierto, pero el pedido del sueco refuerza la idea de que la historia del tenis no está completa sin el reconocimiento oficial de Guillermo Vilas como número uno del mundo.
La escultura de Willy en el Club Náutico de Mar del Plata, donde aprendió el ABC del tenis. Hoy funciona allí el Espacio Vilas, que homenajea su exitosa carrera.