12/02/2026 - Edición Nº1101

Internacionales

Economía global

Del estancamiento al podio: cómo Italia dejó atrás a Japón en comercio global

12/02/2026 | El avance italiano refleja una estructura industrial diversificada y una estrategia sostenida de inserción en mercados globales.



Italia ha superado a Japón y se ha convertido en el cuarto mayor exportador del mundo, ubicándose detrás de China, Estados Unidos y Alemania. El dato, respaldado por estadísticas recientes de organismos internacionales, marca un hito para una economía que durante años fue percibida como estancada dentro del núcleo europeo.

El salto no es casual ni coyuntural en su totalidad. Italia viene registrando una expansión constante en el valor de sus exportaciones, impulsada por sectores de alto valor agregado que combinan tradición industrial y especialización tecnológica. La maquinaria industrial, el sector farmacéutico, la agroindustria, la moda y los bienes de lujo explican buena parte del dinamismo exportador.

Italia 


Italia, país europeo con una larga costa mediterránea, influyó considerablemente en la cultura y la cocina occidental.

Una estructura industrial resiliente

A diferencia de economías concentradas en pocos rubros, Italia mantiene un tejido productivo amplio, compuesto por grandes empresas y una red de pequeñas y medianas industrias altamente competitivas. Este modelo descentralizado ha permitido adaptarse con flexibilidad a cambios en la demanda internacional y a disrupciones logísticas recientes.

El desempeño también se explica por la integración europea y el acceso a mercados estratégicos. La pertenencia a la Unión Europea facilita acuerdos comerciales, estabilidad regulatoria y acceso a cadenas de valor regionales que fortalecen la capacidad exportadora italiana.

Japón y el nuevo equilibrio comercial

El desplazamiento de Japón del cuarto lugar no implica necesariamente un retroceso estructural nipón, sino un cambio en ritmos de crecimiento relativo. Mientras Italia expandió sus exportaciones en sectores específicos con fuerte demanda global, Japón enfrentó desafíos derivados de la desaceleración asiática y fluctuaciones cambiarias.

Más allá del ranking puntual, el nuevo posicionamiento consolida a Italia como actor clave en el comercio internacional. El dato tiene peso político y económico: refuerza la narrativa de competitividad industrial europea y otorga a Roma mayor capacidad de influencia en debates sobre comercio, regulación y política industrial en el escenario global.