El Senado inició la sesión para debatir el proyecto de reforma laboral, luego de que el oficialismo lograra reunir quórum y cerrara un esquema de acuerdos con bloques aliados, gobernadores y sectores sindicales que permitió destrabar el tratamiento de la iniciativa.
La discusión se abrió con un discurso de la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quien ofició como principal articuladora de las negociaciones políticas que derivaron en más de 28 modificaciones al texto original.
El presidente Javier Milei sigue la sesión desde la quinta de Olivos y mantiene contacto permanente con la mesa política que se trasladó al Senado para monitorear el desarrollo del debate y el poroteo de votos.
Participan de ese esquema el ministro del Interior, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, quienes trabajan en coordinación con Bullrich.
En la Casa Rosada sostienen que el oficialismo cuenta con el respaldo de 44 senadores para avanzar con la media sanción del proyecto.
Entre las principales concesiones figura la eliminación del artículo que contemplaba modificaciones en el Impuesto a las Ganancias para sociedades, un punto objetado por los gobernadores por su impacto en la coparticipación.
También se acordaron cambios en el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), en los aportes sindicales y en el esquema de financiamiento de las obras sociales, además de mantener que los salarios se paguen exclusivamente a través de entidades bancarias.
En paralelo al debate parlamentario, la Confederación General del Trabajo convocó a una movilización hacia el Congreso en rechazo a la reforma.
Desde el Gobierno aseguran que monitorean la protesta y descartan escenarios de tensión con el operativo antipiquete del Ministerio de Seguridad. “No tenemos indicios de que vaya a haber caos”, señalan en Balcarce 50.
La Casa Rosada extendió por un día el período de sesiones extraordinarias para garantizar el tratamiento de la reforma laboral en la Cámara de Diputados.
El objetivo del Ejecutivo es que el texto que se apruebe en el Senado sea convalidado sin modificaciones por Diputados, para evitar que el proyecto deba volver a la Cámara alta y se dilaten los tiempos.
En ese marco, el Gobierno también sigue de cerca la votación prevista para este jueves del Régimen Penal Juvenil y del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.
Desde Unión por la Patria cuestionaron con dureza el accionar del Gobierno. El jefe del bloque Justicialista en el Senado, José Mayans, denunció presiones de la Casa Rosada sobre los gobernadores para garantizar apoyos.
“El Poder Ejecutivo aprieta con todo a los gobernadores. Esto va en contra de las provincias”, sostuvo el legislador, quien vinculó la discusión con los reclamos fiscales y previsionales que atraviesan a las jurisdicciones.