Esta mañana se confirmó la muerte de Sandra Marcela Mendoza, exdiputada nacional por la provincia del Chaco, quien dejó una huella significativa en la política argentina a lo largo de más de una década de trayectoria. Su deceso se produjo en una clínica porteña, donde estuvo internada en los últimos días debido a las lesiones que sufrió a consecuencia de un accidente doméstico, sumado a un cuadro de diabetes que se agravó. La noticia se conoció a través de un comunicado del Partido Justicialista de Chaco en Instagram.
Nacida en Presidencia Roque Sáenz Peña, Mendoza -de profesión kinesióloga- se desempeñó como ministra de Salud provincial entre 2008 y 2009, para luego ser diputada nacional entre 2009 y 2017, representando al Frente para la Victoria y ligando su carrera al peronismo chaqueño, consolidándose como una figura conocida más allá de su territorio.
A lo largo de su carrera, se vio envuelta en distintos momentos de la escena pública, tanto por su actividad legislativa como por su intervención en gestión de políticas sanitarias y debates sociales. Su figura generó adhesiones en sectores del peronismo y también controversias, reflejando el papel activo que mantuvo en la discusión política y social de las últimas décadas.
En el plano personal, fue esposa del exgobernador Jorge Capitanich, con quien tuvo dos hijas. La pareja permaneció unida entre 1990 y 2009, año en el que se divorciaron. La ruptura sentimental no puso fin a la carrera política de Mendoza.
Su muerte conmociona al arco político de Chaco Con el correr de los minutos, en redes se multiplicaron las expresiones de condolencias, resaltando la trayectoria y dedicación de la dirigente fallecida a la representación popular.