La Policía Federal Argentina (PFA) desarticuló en las últimas horas una peligrosa organización criminal dedicada a la extorsión que operaba desde la Unidad Penitenciaria N° 36 de Magdalena. La banda, integrada por presos y mujeres que actuaban como recaudadoras en el exterior, cayó tras una minuciosa investigación que se originó en el corazón del poder político: la Quinta de Olivos.
[AHORA] La ministra Monteoliva reveló que Rodrigo Gómez, el soldado que se mató en la Quinta de Olivos, fue víctima de una "manipulación extorsiva" ejercida por presos del Penal de Magdalena con "una app de citas", y leyó su carta: "Estoy con problemas legales y muchas deudas". https://t.co/e8zqRv3SLn pic.twitter.com/x5SnzEVoqq
— ElCanciller.com (@elcancillercom) February 9, 2026
La investigación se inició el 16 de diciembre de 2025, tras el trágico suicidio de Rodrigo Andrés Gómez, un soldado voluntario de 21 años que prestaba servicio en la residencia presidencial. Gómez se quitó la vida con su propio fusil, dejando una carta manuscrita que mencionaba problemas económicos y presuntas extorsiones por parte de "policías corruptos".
La jueza federal Sandra Arroyo Salgado ordenó el secuestro del celular de la víctima, donde los peritos de la División Homicidios encontraron la clave del caso. La investigación reveló un sistema de extorsión digital que se cobró la vida de un custodio presidencial tras caer en una red de perfiles falsos.
El modus operandi de la banda era tan simple como cruel. Los internos utilizaban una aplicación de citas para captar víctimas mediante perfiles de una supuesta menor de edad. Tras el intercambio de fotografías íntimas, una de las mujeres imputadas enviaba audios haciéndose pasar por la madre de la joven para insultar y amenazar al damnificado.
El golpe final lo daban los líderes desde la cárcel: llamaban a la víctima simulando ser personal policial y exigían transferencias inmediatas de dinero a billeteras virtuales para "no judicializar" la supuesta denuncia. Rodrigo Gómez, acorralado por el temor a perder su carrera militar, fue una de las al menos diez víctimas identificadas por la Justicia.

Tras siete allanamientos simultáneos en Lomas del Mirador, El Palomar y Monte Grande, además de las requisas en los pabellones 3 y 4 de la cárcel de Magdalena, la policía logró detener a los responsables. En el operativo se secuestraron 24 teléfonos celulares, una notebook, una tablet y hasta un revólver calibre .22.
Los detenidos quedaron a disposición del Juzgado Federal N° 1 de San Isidro, bajo los cargos de "extorsión" y "averiguación de causales de muerte". El caso pone en alerta máxima a las autoridades sobre el uso de dispositivos móviles en los penales bonaerenses y la vulnerabilidad de las fuerzas de seguridad ante el ciberdelito.
TM