El último ranking regional publicado por la revista estadounidense Pollstar, referencia global en la industria de la música en vivo, dejó una lectura fuerte para el mercado argentino: sólo tres estadios de fútbol del país aparecen entre los recintos que más ingresos generaron por shows en vivo durante 2025.
Cabe aclarar que el ranking se construye exclusivamente con datos de box office, es decir entradas vendidas y recaudación, y no contempla ingresos vinculados a la actividad deportiva, por lo que funciona como un indicador transparente de qué recintos lograron captar las giras musicales y culturales más convocantes del año. El informe completo puede consultarse en la web de pollstar.com.
El recorte argentino del ranking confirma una tendencia que ya se venía observando en términos de gestión y planificación de eventos. El estadio José Amalfitani de Vélez se posiciona como el estadio argentino mejor ubicado gracias a una agenda sostenida de recitales que le permitió vender cientos de miles de entradas a lo largo del año. A escasa distancia aparece el estadio Tomás Adolfo Ducó de Huracán, que también capitalizó una programación intensa y logró atraer producciones de gran escala.
Recién en tercer lugar figura el estadio Monumental. El dato impacta por sí solo, el estadio más grande del país -con capacidad cercana a las 85.000 personas y con obras proyectadas para techarse y ampliarse a cien mil- quedó detrás de dos estadios con menor capacidad y estructura, pero con mayor intensidad en la explotación de recitales.

El dato deja al descubierto una realidad incómoda. La ventaja estructural de un estadio como el Monumental no garantiza liderazgo si no está acompañada por una estrategia sostenida de explotación comercial. Al mismo tiempo, el posicionamiento de Vélez y Huracán pone en valor modelos de gestión que lograron insertar sus recintos con mayor intensidad en el circuito de las grandes giras internacionales.
El ranking publicado deja además otro dato revelador, por debajo de estos tres estadios de clubes aparecen espacios como el Hipódromo de San Isidro y el Parque de la Ciudad, señal de que la competencia por los grandes espectáculos ya no se limita exclusivamente al ámbito futbolero.
También se vuelve evidente otra cuestión: varios clubes argentinos con infraestructura importante directamente no figuran en la medición. En un contexto donde los estadios se consolidan como activos estratégicos capaces de generar ingresos más allá del calendario deportivo, la ausencia ya no parece un problema de infraestructura, sino de gestión deportiva.

Más allá de los números y del posicionamiento, el informe deja una reflexión inevitable para el fútbol argentino. Muchos clubes siguen utilizando sus estadios únicamente dos veces al mes para recibir a sus hinchas y limitados al calendario deportivo, mientras el escenario global muestra que estas infraestructuras pueden convertirse en verdaderos motores de ingresos, marca y desarrollo.
Lo que exhiben casos como Vélez, Huracán y el propio Monumental, es que el estadio moderno ya no se piensa solo para el partido: se gestiona como un activo estratégico capaz de generar valor de manera constante. Cuando hay planificación, inversión y una mirada profesional, la infraestructura deja de ser un costo para transformarse en una plataforma de crecimiento.
El mensaje es tan simple como contundente: en el fútbol actual no alcanza con tenerlo grande. En definitiva, no se trata de qué tan grande sea tu club o tu estadio, se trata de cuán grande es tu capacidad de gestión para hacerlo jugar y generar mayores ingresos.