El Gobierno nacional anunció que denunciará ante la Justicia a los manifestantes que participaron de los incidentes registrados en las inmediaciones del Congreso durante la marcha contra la reforma laboral. Desde el Ministerio de Seguridad confirmaron que ya se solicitó la individualización de al menos diez personas identificadas a través de imágenes televisivas y registros oficiales.
Según informaron fuentes oficiales, los señalados habrían participado en agresiones contra las fuerzas de seguridad utilizando cascotes, tuercas y bombas molotov.
Desde la cartera que conduce Alejandra Monteoliva indicaron que al menos seis efectivos policiales resultaron heridos durante los enfrentamientos. Además, el balance oficial reportó 11 detenidos y 40 personas demoradas por “agresiones a la policía y daños al espacio público”.

Las imágenes recolectadas por cámaras de televisión y registros oficiales están siendo analizadas para avanzar en nuevas imputaciones.
La ministra Monteoliva, que siguió el operativo desde el comando unificado, sostuvo que los disturbios fueron protagonizados por un grupo que se desprendió de una columna de izquierda y que “actuó de manera organizada, con violencia premeditada y armamentos caseros”.
El Gobierno enmarcó los hechos en una estrategia de “tolerancia cero” frente a cortes y disturbios en el espacio público, en el contexto del debate parlamentario por la reforma laboral.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, calificó a los manifestantes como la “izquierda cavernícola”, mientras que el ministro del Interior, Diego Santilli, los definió como “delincuentes organizados” y aseguró: “Por más bombas molotov que armen, la reforma laboral sale sí o sí. Se les acabó la joda”.

Por su parte, el presidente Javier Milei también se expresó en la red social X, donde publicó imágenes de los incidentes y escribió: “Del otro lado tenemos esto”, en referencia a los disturbios.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, se sumó a los cuestionamientos y pidió que los responsables “vayan presos”. “El desastre que hicieron estos delincuentes no puede ser una contravención. Destruir bienes públicos tiene que ser un delito”, afirmó.
Con la denuncia en marcha y el análisis de nuevas pruebas, el Gobierno busca avanzar judicialmente contra los responsables de los incidentes, en una jornada que dejó heridos, detenidos y un clima de fuerte confrontación política en torno a la reforma laboral.
ND