El dólar no frena. A esta hora de la mañana, el tipo de cambio minorista en el Banco Nación baja otros $5 y opera en torno a los $1.415, profundizando la caída que ya acumula más de 3% en el mes.
El mayorista también se mueve hacia abajo y consolida una baja cercana al 4% en febrero, quedando cada vez más lejos del techo de la banda cambiaria -que en marzo se ubicaría en torno a $1.653-.
Mientras tanto, el Banco Central sigue aprovechando: en la última rueda compró USD 214 millones, el mayor monto desde la salida del cepo, y ya acumula USD 1.906 millones en lo que va de 2026. Casi una quinta parte de la meta anual en apenas semanas.
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— BCRA (@BancoCentral_AR) February 11, 2026
El corazón del esquema oficial no es solo que el dólar baje hoy, sino que haya más dólares dentro del sistema financiero.
Ahí entra la Ley de Inocencia Fiscal, el nuevo régimen que el Gobierno acaba de reglamentar. El ministro de Economía, Luis Caputo, fue directo: aseguró que, según los datos del BCRA, hay USD 170.000 millones fuera del sistema formal. El número del INDEC es mayor, son más de USD 253.000 millones los que están fuera del circuito formal.
La idea es tentar a que parte de ese dinero vuelva. El régimen propone un esquema simplificado de Ganancias, determinación automática del impuesto según facturación y consumos, “tapón fiscal” (no se revisa el pasado una vez regularizado) y la posibilidad de ingresar hasta casi USD 700.000 no declarados al circuito bancario. Además, los rendimientos de esos fondos quedarían exentos.
Hoy los bancos ofrecen tasas atractivas para los depositos en dolares que alcanzan el 5% anual.
El punto clave es que el sistema ya viene mostrando señales en esa dirección. Los depósitos en dólares alcanzaron los USD 37.800 millones al 10 de febrero, el nivel más alto en casi 20 años. Y eso no es un dato menor.
Inocencia Fiscal . El Gobierno apuesta al ingreso de dolares del colchon al sistema👇
— Amilcar Collante (@AmilcarCollante) February 11, 2026
El nivel de depositos en dólares esta en 37.800 millones pic.twitter.com/EHGeZhQ85J
Cuanto más dólares hay depositados en los bancos, mayor es la capacidad prestable en moneda extranjera. Y ahí aparece el efecto macro: cuando un banco otorga un crédito en dólares, esos fondos se acreditan en pesos en la cuenta del tomador, lo que implica venta de divisas en el mercado oficial, que el BCRA puede comprar o no.
Es decir: más depósitos → más préstamos → más oferta → más reservas. Ese es el circuito que el Gobierno quiere potenciar.
En ese contexto, la reunión en Olivos entre Caputo, Santiago Bausili y Javier Milei no fue una foto casual. Dejaron en claro que se vienen anuncios vinculados al sistema financiero.
Gran almuerzo en Olivos.
— totocaputo (@LuisCaputoAR) February 10, 2026
Habrá novedades! 😎
@JMilei
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Dentro de las especulaciones, se estudia la posibilidad de flexibilizar los créditos en dólares. El trasfondo es técnico pero clave: tras la crisis de 2002, se impusieron restricciones para que los bancos solo puedan prestar dólares a quienes generan dólares (exportadores, por ejemplo). La lógica era evitar descalces cambiarios como los que detonaron en la pesificación.
El art. 23 del decreto 905/2002 (que limita el préstamo en usd a quien tiene ingresos en usd), tal vez la modificación más relevante de nuestra gestión al frente del BCRA, evitó que el 2019 fuera un nuevo 2001.
— eduardo yeyati (@eduardoyeyati) February 11, 2026
La complacencia y la ansiedad son las madres de todas las crisis.
Ahora el Gobierno evalúa modificar o flexibilizar parte de esas restricciones para ampliar el universo de sujetos que pueden acceder a crédito en moneda extranjera.
A este esquema se suma un contexto que ayuda: