Con un panorama climático que alterna buenas y malas noticias, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estimó que la cosecha de soja 2025/26 será de 48 millones de toneladas, con un rinde promedio a nivel nacional de 30,8 quintales por hectárea. Con respecto a la campaña previa, este volumen de producción representa una caída de 1,5 millones de toneladas.
Según la entidad rosarina “la campaña de soja argentina transita días claves, lo que suceda con las lluvias en los próximos 10 a 15 días será fundamental para ponerle un piso a la campaña y evitar mayores recortes en las zonas más golpeadas por la falta de agua”.

En este punto, consideraron quel fuerte deterioro del centro y sur de la región pampeana está siendo compensado por las buenas condiciones en el oeste, centro norte y norte de Argentina. Para dar vuelta este escenario adverso, estimaron que el sur de Córdoba y Santa Fe y el centro-oeste bonaerense necesitan unos 40 milímetros de lluvia en los próximos siete días y otros 40 en la próxima semana.
“Otro factor a destacar y que sostiene esta estimación es que el centro de alta presión que afectaba a la región núcleo se estuvo desplazando y las lluvias comenzaron a producirse”, agregaron. Aunque de forma aislada y con eventos intermitentes, esas lluvias acumuladas a lo largo de febrero y sobre todo en la última semana, han ganado en frecuencia y suman milímetros significativos para que la soja gane kilos.
🌱Se estima una producción nacional de soja de 48 Mt
— BCR Mercados (@BCRmercados) February 12, 2026
Se espera 1 Mt más de lo que se proyectaba al inicio de la campaña: el fuerte deterioro del centro y sur de la región pampeana está siendo compensado por las buenas condiciones en el oeste, centro norte y norte de Argentina.… pic.twitter.com/guH8UyIlfK
Según la BCR, si bien los pronósticos son alentadores, "también muestran que en el corto plazo seguirá este patrón de sistemas con lluvias aisladas y frecuentes, que irán sumando milímetros y de a poco pueden cumplir con las necesidades del cultivo".
Por ejemplo, en Entre Ríos se necesitan precipitaciones para frenar el deterioro y hay buenas posibilidades de tormentas para los próximos días. "El agua está dando vueltas, pero hay una gran volatilidad por lo que resulta muy difícil prever qué zonas finalmente logren ser alcanzadas y cuáles salteadas por estos sistemas", explicaron.
En cuanto a la soja de segunda, la situación sigue muy delicada en una campaña que tiene como antecesor a un trigo que tuvo rindes muy por encima de lo esperado. Esto implicó un gran consumo de agua en los perfiles tras los rindes que los rosarinos definieron como "descomunales", con rindes potenciales del poroto que sufrieron caídas que van de 20 a 60%.
Los técnicos de la entidad relevaron que numerosas zonas que no se cosecharían en los lotes más afectados y las pimeras proyecciones indican un área no cosechable de 310.000 hectáreas.