Una investigación de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro permitió avanzar sobre una organización delictiva conocida como “la banda del millón”, acusada de planificar robos domiciliarios desde cárceles bonaerenses y de reclutar menores de edad para ejecutarlos. El operativo incluyó cuatro allanamientos -dos en unidades penitenciarias y dos en domicilios particulares- y culminó con la detención de dos jóvenes señalados como presuntos líderes de la estructura.
Las actuaciones se enmarcan en dos expedientes por robos triplemente agravados tramitados en la UFI descentralizada de Martínez y la UFI de Ciberdelitos, con intervención de juzgados de Garantías y del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil del Departamento Judicial San Isidro. Según la hipótesis fiscal, los hechos eran guiados telefónicamente por internos que, mediante el uso de celulares, aportaban datos sobre las víctimas y coordinaban transferencias de dinero producto de los ilícitos.
Uno de los casos investigados ocurrió durante la madrugada del 9 de enero en una vivienda de la calle Emilio Mitre, en Martínez, donde una jubilada de 82 años, de profesión influencer, fue sorprendida por tres intrusos que ingresaron tras escalar rejas y acceder por los techos. De acuerdo con la denuncia, los asaltantes la redujeron, la amenazaron con un cuchillo tomado de la cocina y la obligaron a entregar dinero, objetos de valor y claves bancarias, mientras recibían instrucciones por videollamada. Antes de huir, la dejaron atada de pies y manos. La pesquisa también señaló que la elección de la víctima habría estado vinculada a la exposición de sus rutinas en redes sociales.
El segundo episodio analizado corresponde a un “escruche” en una casa de la calle Puerto Rico al 900, también en Martínez, donde los delincuentes forzaron una ventana con herramientas y se llevaron dinero en efectivo, electrodomésticos, dispositivos electrónicos y prendas de alto valor. Las cámaras de seguridad permitieron identificar un vehículo presuntamente utilizado en la fuga, lo que derivó en la detención previa de otro sospechoso.
Tras tareas de análisis telefónico, rastreo de cuentas virtuales y cruces de información bancaria, los investigadores concluyeron que ambos hechos estarían conectados con miembros de la misma organización alojados en la Unidad 45 de Melchor Romero. Con las órdenes judiciales correspondientes, se realizaron allanamientos en esa cárcel y en la Unidad 9 de La Plata, donde fueron aprehendidos Imanol Brites Brandon y Lucas Ezequiel Merelles, de 19 y 20 años respectivamente. En el acto se secuestraron varios teléfonos celulares. En otros dos domicilios inspeccionados, en Béccar y Esteban Echeverría, los resultados fueron negativos.
Fuentes del caso indicaron que los detenidos compartían celda al momento de los hechos y que el modus operandi —coordinación de delitos desde el encierro mediante telefonía móvil— se repite en distintas investigaciones recientes. El Ministerio Público Fiscal avaló lo actuado y autorizó la difusión del procedimiento, mientras continúa la búsqueda de otros integrantes de la banda que permanecen prófugos.