El Día de Darwin se conmemora cada 12 de febrero en honor al nacimiento de Charles Robert Darwin, ocurrido en 1809 en Shrewsbury, Inglaterra. Aunque no se trata de un feriado oficial en Argentina ni en la mayoría de los países, la fecha es reconocida globalmente por instituciones académicas, museos y organizaciones científicas.
La jornada busca destacar la importancia de la ciencia como herramienta para comprender el mundo natural y promover el pensamiento basado en evidencia. En universidades y centros de investigación suelen organizarse conferencias, actividades educativas y jornadas de divulgación.
El punto de inflexión en la vida de Darwin fue su viaje a bordo del HMS Beagle entre 1831 y 1836. Durante esa expedición, recorrió América del Sur, las islas Galápagos, Australia y otras regiones, recolectando muestras y registrando observaciones sobre fauna, flora y formaciones geológicas.

Sus estudios comparativos (especialmente sobre los pinzones de Galápagos) lo llevaron a formular una idea revolucionaria: las especies no son inmutables, sino que cambian a lo largo del tiempo mediante un proceso de adaptación al entorno.
En 1859, Darwin publicó On the Origin of Species (El origen de las especies), obra en la que presentó formalmente la teoría de la evolución por selección natural. El principio central sostiene que los individuos con características más favorables para su ambiente tienen mayores probabilidades de sobrevivir y reproducirse, transmitiendo esas ventajas a su descendencia.

Este enfoque rompió con las concepciones fijistas predominantes en el siglo XIX y sentó las bases de la biología moderna. Posteriormente, el desarrollo de la genética y la biología molecular consolidó y amplió su marco teórico.
El legado de Darwin no se limita a la biología. Su teoría influyó en disciplinas como la antropología, la medicina, la ecología y la paleontología. También generó debates filosóficos, sociales y religiosos que continúan hasta la actualidad.
En términos científicos, la evolución es hoy el eje integrador de las ciencias biológicas. Conceptos como adaptación, variabilidad genética y especiación forman parte del consenso académico internacional.
El Día de Darwin se celebra con actividades de divulgación científica en distintos países. En América Latina, universidades públicas y privadas suelen organizar charlas abiertas, talleres y exposiciones destinadas a acercar la teoría evolutiva a la comunidad.
La fecha también funciona como recordatorio de la importancia del pensamiento crítico, la educación científica y la investigación como pilares del desarrollo social y tecnológico.
Más de dos siglos después de su nacimiento, Charles Darwin continúa siendo una figura central en la historia del conocimiento humano. El 12 de febrero no solo recuerda a un científico, sino también un cambio de paradigma que transformó la forma en que entendemos la vida en la Tierra.
El Día de Darwin reafirma el valor de la ciencia como herramienta para explicar el pasado, interpretar el presente y proyectar el futuro.