El ministro de Economía, Luis Caputo, recibirá este viernes al presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, en un encuentro clave que se da luego del cortocircuito entre el Gobierno y el Grupo Techint por la licitación de caños para un gasoducto de Vaca Muerta y en un contexto de marcado deterioro de la actividad industrial.
La reunión en el Palacio de Hacienda se produce tras jornadas intensas para el equipo económico, atravesadas por la presencia de la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Buenos Aires, y refleja la preocupación del sector empresario por la caída del consumo, el retroceso del empleo y la falta de financiamiento.
Fuentes del sector señalaron que la UIA llevará propuestas orientadas a estimular el financiamiento productivo y recomponer la demanda interna. En los últimos meses, los principales indicadores de la industria manufacturera mostraron desaceleración, con impacto directo en el nivel de utilización de la capacidad instalada y en el empleo.
En diciembre de 2025, la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicó en 53,8%, por debajo del 56,7% registrado en igual mes de 2024.
Los bloques con mayor nivel de uso fueron refinación de petróleo (87,1%), papel y cartón (65%) y alimentos y bebidas (63,6%). En contraste, los menores registros se observaron en la industria automotriz (31,2%), caucho y plástico (33,4%), textiles (35,2%) y metalmecánica excluida automotriz (38,9%).
En la previa del encuentro, la primera Junta Directiva del año de la UIA estuvo atravesada por las tensiones en materia de actividad. Los industriales remarcaron la necesidad de que continúe la baja de tasas de interés y se avance en una reforma que reduzca la presión fiscal sobre el sector formal.
También subrayaron la importancia de recomponer el capital de trabajo y facilitar el acceso al crédito para las pymes, que constituyen el núcleo del entramado productivo nacional.
Desde la UIA plantearon que la competitividad debe analizarse desde una mirada integral de las cadenas productivas, considerando costos logísticos, financieros, fiscales y laborales, además del contexto macroeconómico.
A la vez, respaldaron la necesidad de un “comercio exterior inteligente”, que nivele la cancha, refuerce la lucha contra prácticas ilegales y establezca reglas claras para las plataformas electrónicas internacionales.
La entidad fabril insiste en que la recuperación del crédito a tasas competitivas es determinante para revertir la tendencia negativa del sector. Entre las propuestas que se llevarán al Ministerio de Economía figuran la ampliación de líneas de financiamiento específicas para la industria, la reducción de requisitos de acceso y la creación de instrumentos de garantía.
En paralelo, los industriales sostienen que la reactivación del consumo es clave para motorizar la producción y el empleo, y reclaman medidas orientadas a recomponer el poder adquisitivo de los hogares.