14/02/2026 - Edición Nº1103

Política

Interna Radical

La UCR bonaerense demora definiciones y no logra reunir a sus intendentes

14/02/2026 | La conducción de contingencia no convoca al comité ni al foro de jefes comunales. Maximiliano Abad presiona para adelantar la elección de autoridades.



La UCR de Buenos Aires no logra salir de su parálisis interna. Del esquema de actividades previsto para febrero solo quedó en pie el tradicional acto que Maximiliano Abad encabezará en Mar del Plata, mientras la conducción de contingencia —a cargo de Miguel Fernández en el comité y Pablo Domenichini en la convención— sigue sin convocar formalmente a los órganos partidarios. Tampoco pudo concretarse la reunión del Foro de Intendentes Radicales, que se postergó sin nueva fecha.

El viernes 20 de febrero, en el club Talleres de Mar del Plata, Abad buscará reunir a unos dos mil dirigentes, entre intendentes, legisladores y militantes. Allí podría fijar una posición crítica sobre el armado electoral de 2025 —primero en Somos Buenos Aires y luego con la Coalición Cívica y Provincias Unidas— y plantear la necesidad de reconstruir una identidad radical diferenciada tanto del peronismo como de otros socios circunstanciales. Además, impulsa adelantar la elección de autoridades prevista para septiembre.

El abadismo camina junto a los espacios de Gustavo Posse y Daniel Salvador, mientras Evolución, referenciada en Martín Lousteau, acercó posiciones legislativas. En paralelo, sobreviven otros sectores con peso territorial propio y diálogos cruzados. La conducción provisoria fue una salida institucional tras la crisis electoral de 2025, pero hoy aparece desdibujada frente a la necesidad de ordenar el rumbo político.

La postergación del Foro de Intendentes expuso el malestar. De los 27 jefes comunales radicales bonaerenses, la mayoría responde a Abad, aunque también hay alineamientos con Fernández y con Lousteau. Esperaban debatir reelecciones indefinidas, Boleta Única y un eventual desdoblamiento electoral, pero la falta de convocatoria formal frenó la discusión. Incluso la presencia del presidente del radicalismo nacional, Leonel Chiarella, quedó en suspenso.

Unidad declamada, estrategia pendiente

El problema de fondo no es organizativo sino político. La UCR bonaerense todavía no resolvió qué vínculo construir frente a la gestión nacional de Javier Milei ni cómo posicionarse ante la administración provincial de Axel Kicillof. Sin una definición clara, la identidad partidaria oscila entre la colaboración táctica y la crítica fragmentada.

Adelantar la elección interna podría ordenar liderazgos y acelerar decisiones estratégicas de cara a 2027. Pero si las desconfianzas persisten, el radicalismo corre el riesgo de llegar nuevamente dividido al próximo turno electoral. La pregunta no es solo quién conduce, sino hacia dónde quiere ir un partido que, en el principal distrito del país, aún no logra salir de su propia interna.