El INDEC informó que, de acuerdo a su relevamiento, los salarios registrados (incluyendo tanto públicos y privados) aumentaron 2% en términos nominales en diciembre, por debajo de la inflación de dicho mes (2,8%).
Así, acumula cuatro meses consecutivos de retroceso del poder de compra en el margen. Aún se ubican 7,1% por debajo en términos reales de noviembre de 2023, último mes de la gestión anterior.
Sin embargo, esta medición del poder adquisitivo es considerando la inflación que mide el INDEC, que desde hace por lo menos dos años está puesta en discusión.
Al negarse a cambiar la canasta de consumo con la que se mide la inflación, el Gobierno oculta así una pérdida mayor del poder adquisitivo.
Por eso, muchas consultoras y centros de estudio, comienzan a realizar cálculos alternativos.
Desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), señalaron que de utilizarse la canasta de 2017/8, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios registrados entre noviembre 2023 y diciembre 2025 alcanza el 16,5%.

En cambio, desde Vectorial, indican que la capacidad de compra hasta noviembre de 2025 se recortó en más de un 13%.
Es decir, la pérdida del poder de compra es entre 6 y 10 puntos mayor que la que indica el INDEC.
El debate por la medición de la inflación se centra en la utilización de una canasta de consumo de los argentinos de los años 2004-5. Pese a contar con una canasta actualizada de los años 2017-8, el INDEC sostuvo la anterior.
Con el aumento exorbitante de los servicios, tanto públicos como privados, desde la asunción de Javier Milei, se tornó más problemático este tema, siendo la canasta cada vez menos representativa de los consumos de los hogares.
Por eso, tanto el Fondo Monetario Internacional, los analistas y los propios técnicos del Instituto de Estadísticas, sostuvieron durante todo 2025, que era necesaria la actualización.
Tal fue así que, en octubre de 2025, se anunció que, a partir de la medición de enero, se utilizaría la nueva canasta.

Finalmente, el Poder Ejecutivo Nacional encabezado por Milei, decidió impedirle al INDEC este cambio, lo que derivó en la salida de su titular, Marco Lavagna, y en una profunda pérdida de credibilidad del Instituto