La reforma laboral de Javier Milei enfrenta un obstáculo inesperado en la Cámara de Diputados. El bloque de Provincias Unidas, un aliado estratégico para el oficialismo, adelantó que no acompañará el polémico artículo que recorta los salarios de los trabajadores que se tomen licencias por enfermedad o accidentes ajenos al trabajo. Esta marcha atrás genera sorpresa en la Casa Rosada, ya que los senadores de ese mismo espacio habían votado a favor del proyecto hace apenas unos días.
La controversia gira en torno al artículo 44 del proyecto, que modifica la Ley de Contrato de Trabajo. Este punto establece que un empleado con licencia pasará de cobrar el 100% de su sueldo a percibir solo un 75% o incluso un 50%, dependiendo de las circunstancias de su afección. A pesar de haber pasado casi desapercibido en el Senado bajo un clima de confusión por cambios de último momento, el tema escaló rápidamente en el debate público y las redes sociales.

Nadie en el Gobierno se adjudicó inicialmente la autoría de este cambio, al punto que el propio abogado laboralista Julián de Diego, quien asesoró en el texto original, se mostró sorprendido y calificó la aparición del artículo como un "fantasma". Sin embargo, el Ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, salió en su defensa asegurando que la medida busca reducir lo que llamó "abusos" y licencias que se volvían "eternas" sin costo para el sistema.
La normativa propuesta divide las licencias en dos categorías según la conducta del trabajador. Si el empleado sufre una incapacidad temporal por una "actividad voluntaria y consciente", como lesionarse jugando un partido de fútbol, su remuneración caería al 50%. En cambio, si la enfermedad o accidente no tiene relación con una acción activa del trabajador, percibiría el 75% de sus haberes. Actualmente, la ley garantiza el cobro del sueldo completo durante todo el período de recuperación.
Aunque en el Senado los representantes de Provincias Unidas como Carlos Espínola y Alejandra Vigo respaldaron el texto, en la Cámara Baja la situación es distinta. Diputados como el santafesino Esteban Paulón ya manifestaron su rechazo total, y otros legisladores cercanos a los gobernadores del espacio han comenzado a mostrar reparos sobre el impacto social de la medida.
El bloque de Provincias Unidas tiene 18 integrantes en Diputados y podría ser clave para complicar al oficialismo. Sin este apoyo, La Libertad Avanza corre el riesgo de no alcanzar la mayoría necesaria para mantener el artículo tal cual salió del Senado. La preocupación de los aliados radica en la alta litigiosidad que podría generar este cambio y en el recorte directo de beneficios que hoy se consideran derechos consolidados en el mercado laboral argentino.
TM