15/02/2026 - Edición Nº1104

Deportes


Milano-Cortina 2026

Lucas Pinheiro Braathen ganó el primer oro olímpico de invierno para Brasil y Sudamérica

15/02/2026 | El esquiador de 25 años, nacido en Noruega pero de corazón brasileño, se consagró campeón olímpico en el eslalon gigante de Milano-Cortina 2026.



El deporte sudamericano acaba de derribar una de sus últimas fronteras históricas. En las laderas del Stelvio de Bormio, Lucas Pinheiro Braathen escribió la página más gloriosa de Brasil y Sudamérica en los Juegos Olímpicos de Invierno.

Nacido en Oslo pero representante de la tierra de su madre desde 2024, se colgó la medalla de oro en la prueba de eslalon gigante, convirtiéndose en el primer atleta de la región en subir a lo más alto del podio.

Su victoria fue inapelable. Pinheiro Braathen dominó de principio a fin, superando a dos gigantes suizos: el defensor del título Marco Odermatt (plata, a 0.58s) y Loïc Meillard (bronce, a 1.17s).

Al cruzar la meta, el festejo fue puro ADN brasileño: baile, emoción y una dedicatoria que resonó en todo el mundo: "No importa tu raza, tu cultura o tu condición. Si persigues tus sueños los puedes conseguir".

De Noruega a Brasil: el volantazo que cambió la historia

La carrera de Lucas es tan singular como su estilo. Hijo de padre noruego y madre brasileña, creció dividido entre el frío escandinavo y el calor de São Paulo. De niño, el esquí no le interesaba; su ídolo era Ronaldinho y soñaba con jugar al fútbol. Sin embargo, su padre insistió y a los nueve años descubrió su talento natural para la nieve.


Lucas saltando en el podio.

Formado en Noruega, una potencia del esquí, llegó a ser campeón de la Copa del Mundo de eslalon en 2023. Pero un conflicto con la federación de ese país por derechos de imagen lo llevó a tomar una decisión drástica: anunció su retiro prematuro. El adiós duró poco. En 2024 regresó, pero esta vez defendiendo la bandera verdeamarela, un movimiento que hoy rinde sus frutos dorados.

Rock, moda y uñas pintadas: un atleta diferente

Pinheiro Braathen no es un deportista convencional. Es un showman. Con casi medio millón de seguidores en Instagram, es embajador de marcas de lujo como Moncler y ha desfilado en las semanas de la moda de París y Copenhague, a veces con el torso desnudo y las uñas pintadas, desafiando los estereotipos del ambiente.

"Quiero aportar rock and roll y modernizar el esquí", suele repetir. Esa personalidad magnética, comparada con la del legendario Alberto Tomba, lo convirtió en el abanderado más original de la ceremonia inaugural en San Siro. Su impacto trasciende el deporte y lo posiciona como un ícono cultural que une dos mundos opuestos.

Un hito que rompe récords regionales

El oro de Lucas pulveriza las estadísticas sudamericanas. Hasta hoy, el mejor resultado histórico de la región en unos Juegos de Invierno (en disciplina individual) era el noveno puesto de la brasileña Isabel Clark en Turín 2006.

Pinheiro no solo mejoró esa marca, sino que saltó directamente a la cima, superando también actuaciones memorables como las de los equipos argentinos de bobsleigh en 1928.

El presidente Lula da Silva se sumó a la euforia en redes sociales: "¡Es oroooooooooo! Por primera vez, nuestro país sube al podio en una edición de los Olímpicos de Invierno".