Durante la Fiesta Nacional de la Chaya en la provincia de La Rioja, el cantante de folklore Ramiro González realizó desde el escenario fuertes cuestionamientos a la presencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien participaba del evento como parte de su agenda oficial. El artista calificó a la vice de “negacionista” de los crímenes de la última dictadura cívico-militar y reivindicó la memoria de las víctimas del terrorismo de Estado.
“Vamos a hacer ahora “Un triunfo” –una canción de su repertorio- y se lo quiero dedicar a la memoria de todos nuestros desaparecidos, en especial Enrique Angelelli”, dijo González antes de interpretar el tema, en referencia al obispo riojano asesinado por la dictadura en 1976 y figura emblemática de la memoria histórica.
Ramiro Gonzáles, le dejó un mensaje claro a la vicepresidente Victoria Villarruel, que presenciará esta noche el festival de la Chaya.
— Medios Rioja (@mediosriojaok) February 15, 2026
"La Rioja es una provincia montonera y peronista"#Chaya #Chaya2026 pic.twitter.com/l2MTZTxTmh
“En momentos va a aparecer por aquí Victoria Villarruel con el negacionismo, en una provincia signada por la dictadura militar, con un montón de personas desaparecidas… una provincia montonera, como somos nosotros. Montonera y peronista”, agregó, en una intervención que fue aplaudida por parte del público.
La crítica se produjo en el marco de la visita de Villarruel a La Rioja, una gira que incluyó su participación en la tradicional fiesta popular, encuentros institucionales con el gobernador Ricardo Quintela y otros referentes políticos provinciales, y actividades culturales y sociales. Su presencia también fue vista como un gesto de acercamiento federal, a pesar de las tensiones entre distintos sectores políticos dentro y fuera del gobierno nacional.
Tras su actuación, González explicó a medios locales que consideraba que la presencia de Villarruel en la provincia era una afrenta para “un pueblo que tuvo desaparecidos” y que mantener viva la memoria de esos hechos es fundamental para su comunidad. Su declaración se enmarca en medio de un debate -aún no cerrado en la Argentina- en torno a la dictadura y sus consecuencias.