La muerte de un joven militante de derecha tras ser brutalmente golpeado a la salida de un evento en Sciences Po Lyon, en la ciudad de Lyon, volvió a colocar en el centro del debate la creciente tensión política en las universidades francesas. El episodio ocurrió en el marco de una conferencia de la eurodiputada Rima Hassan, figura asociada a posiciones de izquierda y conocida por su activismo en torno a la causa palestina. La presencia del evento generó movilizaciones de grupos ideológicos enfrentados.
Según los primeros reportes, el joven había acudido junto a militantes vinculados al colectivo Collectif Némésis, organización identificada con posturas nacionalistas. En el lugar también se concentraron activistas antifascistas y estudiantes que rechazaban la presencia de grupos de derecha.
Según los videos que comenzaron a circular en redes sociales, la situación se descontroló en cuestión de segundos. En medio de empujones y corridas, el joven fue rodeado por varias personas y recibió una violenta golpiza en plena vía pública. Tras el ataque fue trasladado en estado crítico a un hospital de Lyon, donde permaneció internado con pronóstico reservado hasta que se confirmó su fallecimiento. La fiscalía abrió una investigación para determinar responsabilidades, mientras el entorno de la víctima denuncia una emboscada organizada y señala a militantes vinculados a La Jeune Garde, acusación que deberá ser esclarecida judicialmente.
El presidente Emmanuel Macron pidió calma y llamó a evitar la instrumentalización política del caso mientras avanza la investigación judicial. Sin embargo, referentes de la derecha denunciaron la existencia de grupos radicalizados que actúan con violencia en el ámbito universitario, mientras que desde sectores de izquierda también condenaron el ataque.

El caso se produce en un contexto de fuerte polarización en Francia. Las universidades se han convertido en escenarios frecuentes de protestas vinculadas a debates internacionales, particularmente el conflicto en Medio Oriente, que ha generado movilizaciones, cancelaciones de conferencias y enfrentamientos entre colectivos estudiantiles.
À Lyon, Quentin a été victime d’un déferlement de violence inouï.
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) February 14, 2026
Il a perdu la vie à 23 ans seulement.
À sa famille et à ses proches, j’adresse mes pensées et le soutien de la Nation.
En République, aucune cause, aucune idéologie ne justifieront jamais que l’on tue.…
Más allá de la investigación judicial en curso, el episodio plantea una pregunta más amplia: ¿está escalando la violencia política entre jóvenes militantes en Francia? Lo ocurrido en Lyon no solo es un hecho policial, sino un reflejo de un clima de confrontación ideológica que atraviesa a la sociedad francesa. La justicia deberá determinar responsabilidades. Pero el impacto político ya es evidente.