El diputado nacional Sebastián Galmarini formalizó un pedido de informes para que el Poder Ejecutivo explique por qué el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) decidió postergar la actualización de la metodología utilizada para medir el Índice de Precios al Consumidor (IPC), manteniendo una canasta basada en datos del año 2004.
La iniciativa busca que el Gobierno brinde precisiones sobre el impacto institucional, económico y social de esa decisión, en un contexto en el que la inflación continúa siendo una de las principales preocupaciones de la sociedad.
A través de un proyecto de resolución presentado en la Cámara de Diputados de la Nación, Galmarini solicitó que el Ejecutivo informe, en el marco de la Constitución y del reglamento parlamentario, sobre el estado actual del sistema de medición del IPC.
En particular, el legislador pidió explicaciones sobre los motivos por los cuales el índice de enero de 2026 fue difundido utilizando una canasta elaborada hace más de dos décadas, en lugar de aplicar la nueva metodología basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-2018.
Uno de los ejes centrales del reclamo es el uso de una canasta de consumo correspondiente a 2004, que, según el proyecto, ya no refleja los hábitos actuales de la población.
El diputado massista señaló que la metodología basada en la ENGHo 2017-2018 ya estaba aprobada por el propio organismo estadístico, pero que fue dejada de lado sin explicaciones públicas.
De acuerdo con el texto, la nueva medición otorgaba mayor peso a los servicios, en línea con los cambios registrados en el consumo de los hogares durante los últimos años.
El pedido de informes también menciona denuncias realizadas por trabajadores del INDEC, quienes habrían advertido que el índice se encuentra “intervenido” y reclamaron la publicación de la metodología actualizada.
En ese sentido, Galmarini solicitó que el Gobierno informe qué acciones prevé tomar frente a esas acusaciones y qué garantías existen sobre la transparencia de los datos oficiales.

Otro punto relevante del proyecto está vinculado a las consecuencias concretas de utilizar una medición atrasada. Según el legislador, el IPC no es un indicador neutral, ya que influye directamente en:
El texto reclama que el Ejecutivo detalle cuál es el impacto de mantener la metodología de 2004 en lugar de aplicar la basada en datos más recientes.
El proyecto también consulta si, en el marco de los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, el organismo realizó observaciones o sugerencias sobre la forma de medir la inflación.
Según Galmarini, los datos oficiales influyen en compromisos asumidos por la Argentina con acreedores externos, por lo que resulta clave que las estadísticas sean confiables y actualizadas.
Entre los requerimientos, el diputado pidió que se informe:
Estos puntos apuntan a determinar si la postergación implicó un uso ineficiente de recursos estatales.
En los fundamentos del proyecto, Galmarini recordó que, junto a otros legisladores, presentó una iniciativa para otorgar mayor autonomía funcional y financiera al organismo estadístico.
Según sostuvo, fortalecer la independencia del INDEC es una condición clave para garantizar transparencia, credibilidad y estabilidad en la producción de datos públicos.
El INDEC tiene que ser autónomo y autárquico.
— Sebastian Galmarini (@SebasGalmarini) February 5, 2026
Presentamos un proyecto de ley para que funcione en el ámbito del Congreso de la Nación. Lo acompañaron todos los diputados del @FrenteRenovador porque creemos que la credibilidad de las estadísticas no puede depender del Presidente… pic.twitter.com/HzmR8UGjcB
El pedido de informes se inscribe en una discusión más amplia sobre la confiabilidad de las estadísticas oficiales y su impacto en la vida cotidiana.
Para el diputado, la decisión de postergar la actualización metodológica volvió a poner en duda la calidad de los datos difundidos y justifica la intervención del Congreso como órgano de control.