19/02/2026 - Edición Nº1108

Internacionales

Expansión energética

Turquía lanza su primera perforación petrolera en Somalia

16/02/2026 | El buque Cagri Bey operará frente a la costa somalí en abril, en una apuesta estratégica que busca ampliar la producción y consolidar la presencia internacional de Ankara.



Turquía dio un paso decisivo en su política energética al enviar por primera vez un buque de perforación en aguas profundas fuera de su jurisdicción marítima. El navío Cagri Bey partió desde el puerto de Tasucu, en la provincia de Mersin, rumbo a Somalia, donde iniciará tareas de exploración costa afuera en el pozo denominado Curad 1.

El ministro de Energía turco, Alparslan Bayraktar, calificó la operación como un “momento histórico” para el país. No se trata solo de una expedición técnica, sino de una señal política: Ankara busca consolidarse como actor relevante en el mercado internacional de hidrocarburos y reducir su dependencia de importaciones energéticas.

El barco, que se incorporó recientemente a la flota turca de perforación en aguas profundas, tardará alrededor de 45 días en llegar a destino. Durante el trayecto será escoltado por tres buques de guerra, un detalle que evidencia tanto la importancia estratégica de la misión como la necesidad de garantizar seguridad en una región que históricamente ha enfrentado inestabilidad.

Una apuesta por la autosuficiencia y la proyección exterior

En los últimos años, Turquía invirtió fuertemente en tecnología de exploración y perforación marítima, especialmente en el mar Negro y el Mediterráneo oriental. El hallazgo de reservas de gas en el mar Negro en 2020 marcó un punto de inflexión en su estrategia energética. Ahora, el gobierno busca trasladar esa experiencia al extranjero.


El ministro de Energía turco participa en la ceremonia de despedida del Cagri Bey, marcando el inicio de una operación histórica para la expansión internacional de la exploración de hidrocarburos turca.

El objetivo declarado es ambicioso: alcanzar una producción de 500.000 barriles diarios de petróleo o su equivalente en hidrocarburos hacia 2028, con la expectativa de duplicar esa cifra mediante descubrimientos adicionales y acuerdos de producción compartida en otros países.

La incursión en Somalia no es casual. Turquía mantiene una relación estrecha con el país africano desde hace más de una década, con inversiones en infraestructura, cooperación militar y proyectos humanitarios. La presencia turca en Mogadiscio incluye una de sus mayores bases militares en el exterior, así como importantes contratos de reconstrucción y gestión portuaria.

Somalia y el potencial energético del Índico

Somalia posee un litoral extenso sobre el océano Índico y el golfo de Adén, zonas que expertos consideran con potencial hidrocarburífero aún poco explorado debido a décadas de conflicto interno. La estabilidad relativa de los últimos años abrió la puerta a acuerdos energéticos con socios extranjeros interesados en evaluar reservas offshore.


El buque de perforación avanza acompañado por un navío de apoyo, una práctica habitual en misiones de exploración en aguas profundas que requieren logística y seguridad reforzada.

Si los estudios confirman la existencia de recursos comercialmente viables, el proyecto podría representar un impulso económico significativo para Somalia y un nuevo frente de producción para Turquía. Sin embargo, la exploración en aguas profundas implica altos costos y riesgos técnicos, además de factores geopolíticos que podrían influir en su desarrollo.

Con esta misión, Ankara no solo busca petróleo o gas. También intenta posicionarse como potencia energética emergente con capacidad tecnológica propia y presencia en regiones estratégicas más allá de sus fronteras. El resultado de Curad 1 será observado de cerca, tanto por el mercado como por otros actores regionales interesados en el futuro energético del Cuerno de África.