La ciudad de Los Ángeles fue escenario de un All-Star Game histórico, con un formato completamente distinto al tradicional Este vs. Oeste. En esta ocasión, la NBA presentó un torneo triangular con tres equipos: los USA Stars (jóvenes figuras), los USA Stripes (veteranos consagrados) y el Team World (internacionales). Cada conjunto disputó partidos de 12 minutos bajo el sistema de round robin, y los dos mejores avanzaron a la final .
El Intuit Dome, nuevo estadio de los Clippers, vibró con un espectáculo que buscó revitalizar la intensidad del clásico de mitad de temporada. La dinámica más corta y competitiva generó un ambiente distinto, con defensas más activas y jugadas espectaculares que entusiasmaron a los fanáticos.
Anthony Edwards during NBA All-Star 2026:
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🌟 32 PTS
🌟 8 REB
🌟 26 MIN
🌟 USA Stars championship
... and the @Kia All-Star MVP! pic.twitter.com/7gFyUajppK
En la definición, los USA Stars se impusieron con autoridad sobre los USA Stripes, mostrando el poder de la nueva generación. Anthony Edwards, acompañado por Tyrese Maxey y Cade Cunningham, fue la gran figura del torneo, anotando 32 puntos en tres juegos y liderando a su equipo hacia el título .
El escolta de los Minnesota Timberwolves recibió el Kobe Bryant Trophy como MVP del All-Star 2026, un reconocimiento que lo coloca en la élite de la liga. “Me sorprendió cuando anunciaron mi nombre, pero este formato nos obligó a competir en serio y eso me motivó aún más”, declaró Edwards tras recibir el premio.
Strike a pose, @anthonyedwards 📸
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You are the 2026 @Kia All-Star MVP! pic.twitter.com/0W1kja2Z9S
El Team World, encabezado por Victor Wembanyama, Nikola Jokic y Luka Doncic, no logró imponerse en ninguno de sus partidos pese a la gran actuación del francés, que sumó 33 puntos en total y dejó destellos de su enorme talento. La final quedó en manos de los equipos estadounidenses, reforzando la narrativa de la rivalidad generacional.
Por el lado de los Stripes compitieron figuras como LeBron James, Kawhi Leonard (de gran noche), Kevin Durant y Jalen Brunson, quienes en el partido decisivo, pese al enorme peso de sus apellidos, sucumbieron 47 a 21 frente a los Stars, quienes contaron, además de Edwards, con estrellas de la talla de Devin Booker, Cade Cunningham y Chet Holmgren.
Pese a este "todos contra todos", entre las perlitas del fin de semana se destacó un triple de Stephen Curry desde la platea, que se volvió viral en redes sociales, y la participación de figuras históricas en los eventos paralelos, como el Rising Stars y el Celebrity Game, que completaron la fiesta del básquet en Los Ángeles.
Stephen Curry apareció en la previa del All-Star y clavó otro triple fuera de toda lógica. pic.twitter.com/kDi2UYoTq6
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Aunque el base de los Golden State Warriors no participó en el torneo de triples realizado el viernes, este apartado tuvo una digna competencia entre Damian Lillard (Portland) y Devin Booker (Phoenix), quienes habían dejado atrás pobres performances de Bobby Portis Jr. (Milwaukee Bucks), Norman Powell (Miami Heat) y Jamal Murray (Denver Nuggets).
De hecho, el State Farm 3-Point Contest fue uno de los momentos más destacados del All-Star. Lillard volvió a demostrar por qué es uno de los mejores tiradores de la historia reciente de la NBA. Con un total de 56 puntos en dos rondas, el base de los Blazers se impuso en la final con 29 unidades, superando por apenas dos a Booker, que cerró con 27.
El regreso de “Dame Time” fue especialmente celebrado por los fanáticos, ya que el jugador no ha disputado partidos oficiales esta temporada debido a una lesión en el tendón de Aquiles. Además, su victoria cobró mayor dimensión debido a que se convirtió en el tercer basquetbolista en ganar el concurso en tres oportunidades, igualando a leyendas como Larry Bird y Craig Hodges.

Uno de los puntos negativos (además del poco público presente) fue el torneo de mates, que recibió críticas generalizadas por su bajo nivel técnico. Con volcadas poco creativas y ejecuciones fallidas, el concurso fue calificado por jugadores, público y periodistas como uno de los peores de la historia, muy por debajo del nivel de ediciones anteriores.
En contraste, muchos recordaron el legendario duelo entre Zach LaVine y Aaron Gordon en 2016, considerado uno de los mejores concursos de volcadas de todos los tiempos por su creatividad, espectacularidad y rondas de desempate que quedaron grabadas en la memoria de los fanáticos.