La empresa ByteDance fue obligada a frenar el uso desmedido de su nueva herramienta de inteligencia artificial, Seedance 2.0, tras recibir contundentes advertencias legales por parte de Disney y Paramount. El conflicto escaló rápidamente luego de que la plataforma, propiedad de los dueños de TikTok, fuera utilizada masivamente para generar videos hiperrealistas de propiedades intelectuales icónicas. Disney acusó directamente a la empresa de alimentar su modelo “con una biblioteca pirateada de personajes protegidos por derechos de autor de Disney”, mientras que Paramount señaló que el sistema producía representaciones extremadamente nítidas de sus franquicias más famosas.

La controversia estalló en la última semana tras la viralización de contenidos que desafiaban la frontera entre la realidad y la ficción, como un enfrentamiento cuerpo a cuerpo entre Tom Cruise y Brad Pitt o finales alternativos de Stranger Things. Ante la presión, ByteDance rompió el silencio asegurando que “respeta los derechos de propiedad intelectual y hemos escuchado las preocupaciones con respecto a Seedance 2.0”. La compañía se comprometió a implementar filtros más estrictos para evitar que los usuarios sigan explotando contenido protegido o la imagen de actores sin permiso.
El malestar en Hollywood es unánime y la Motion Picture Association (MPA) calificó el lanzamiento como un acto de infracción a escala masiva. Según el organismo, ByteDance ha ignorado las leyes que sustentan millones de empleos al habilitar un servicio sin protecciones reales. Por su parte, la campaña Human Artistry, que integra a gremios como SAG-AFTRA, fue más allá al calificar la herramienta como un ataque directo a la cultura: “Robar el trabajo de los creadores humanos en un intento de reemplazarlos con basura generada por IA es destructivo para nuestra cultura: robar no es innovación”.
Desde el ámbito legal, Disney fue especialmente severa al describir la situación en sus cartas de cese y desistimiento. Los representantes legales de la firma del ratón calificaron la maniobra de ByteDance como un “atropello virtual de la propiedad intelectual de Disney, deliberado, generalizado y totalmente inaceptable”. Para los estudios, el hecho de que una herramienta con tal capacidad de cómputo trate personajes de Marvel o Star Wars como si fueran material de dominio público representa una amenaza existencial para el modelo de negocio del entretenimiento.
ByteDance afirmó que ya está “tomando medidas para reforzar las salvaguardias actuales mientras trabajamos para evitar el uso no autorizado de la propiedad intelectual y la imagen por parte de los usuarios”.