16/02/2026 - Edición Nº1105

Política

Presión a Milei

Paro general de la CGT contra la reforma laboral: qué pasará con los trenes y colectivos

16/02/2026 | Se llevará a cabo cuando se discuta el proyecto en la Cámara de Diputados. Ya tiene media sanción del Senado. No habrá movilización.



La Confederación General del Trabajo (CGT) resolvió convocar a un nuevo paro general en rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei.

La medida implicará una paralización de actividades en todo el país durante 24 horas y estará directamente vinculada al tratamiento de la iniciativa en la Cámara de Diputados.

Se trata del cuarto paro general contra la actual administración y marca un endurecimiento en la relación entre la central obrera y el Ejecutivo, en un contexto de creciente conflictividad social y política.

Sede de la CGT en la Cudad Autónoma de Buenos Aires

Una decisión tomada de urgencia

La convocatoria fue definida en una reunión virtual del Consejo Directivo de la CGT, realizada de manera extraordinaria ante la posibilidad de que la reforma laboral sea debatida en Diputados en los próximos días.

El oficialismo busca acelerar el trámite legislativo, mientras que la central sindical considera que el margen para negociar cambios se redujo significativamente. Ante ese escenario, el triunvirato cegetista optó por una medida de fuerza nacional como forma de presión.

Inicialmente, algunos sectores proponían sostener una estrategia más moderada, enfocada en introducir modificaciones al proyecto o demorar su aprobación. Sin embargo, la presión interna de distintos gremios y la controversia por algunos artículos clave inclinaron la balanza hacia el paro.

El factor clave: el funcionamiento del transporte

Uno de los puntos centrales para medir el impacto de la huelga es el funcionamiento del transporte público, que en esta oportunidad se verá fuertemente afectado.

La CGT logró asegurar la adhesión de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio que nuclea a los choferes de colectivos y que conduce Roberto Fernández.

La participación de la UTA era una de las principales incógnitas, ya que el sindicato se encuentra alejado de la conducción cegetista y en anteriores paros generales no había adherido, como ocurrió en abril pasado.

Tras contactos directos con la conducción sindical, el gremio confirmó su apoyo. Desde la UTA señalaron: “Somos un sindicato confederado y si la CGT decide un paro, acompañaremos la medida”.

Trenes, subtes, aviones y camiones

Además de los colectivos, el resto de los gremios del transporte también anunció su adhesión, lo que refuerza la expectativa de un fuerte impacto en la circulación.

Entre los sindicatos que se sumarán se encuentran:

  • La Unión Ferroviaria, encabezada por Sergio Sasia.
  • La Fraternidad, liderada por Omar Maturano.
  • La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), conducida por Juan Carlos Schmid: este espacio reúne a camioneros, pilotos, aeronavegantes, trabajadores portuarios, marítimos, fluviales y del subte, entre otros.

Con este respaldo, se espera una jornada con servicios mínimos o directamente sin funcionamiento en gran parte del sistema de transporte público y de cargas.

La polémica por las licencias médicas

Uno de los principales detonantes del conflicto fue la aprobación en el Senado del artículo 44 del proyecto, que modifica el régimen de licencias por enfermedad o accidente no laboral.

Según el texto, los trabajadores pasarían a cobrar:

  • El 50% del salario durante la licencia.
  • Hasta el 75% en casos donde no exista conducta voluntaria ni conocimiento previo del riesgo.

La CGT considera que esta cláusula implica un recorte de derechos adquiridos y que no formó parte del debate original.

Desde el Gobierno admiten que el artículo generó resistencias y evalúan posibles correcciones a través de la reglamentación de la futura ley.

La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, justificó la medida al señalar: “Existe una mafia de certificados truchos y hay que terminar con eso”, aunque dejó abierta la posibilidad de garantizar el salario completo en casos de enfermedades graves.

En el Ejecutivo buscan evitar que este punto complique la aprobación definitiva del proyecto.

Presiones internas y sectores más duros

La decisión del paro también responde a presiones de sectores sindicales más combativos, como el Frente de Sindicatos Unidos, que agrupa a gremios como la UOM, ATE, Aceiteros y las dos CTA.

Estos espacios venían reclamando medidas más contundentes y ya habían anunciado su intención de convocar a paros con movilizaciones masivas al Congreso.