La Confederación General del Trabajo (CGT) oficializó este lunes la convocatoria a un nuevo paro general en todo el país. La medida, que será la cuarta huelga nacional en poco más de dos años, se activará el día que la Cámara de Diputados inicie el debate de la reforma laboral.
A diferencia de otras convocatorias, esta huelga será de 24 horas y no incluirá una movilización orgánica. La decisión se tomó tras una reunión virtual de la cúpula sindical ante el avance de cambios legislativos que afectan licencias médicas e indemnizaciones.
La CGT alcanzó así un promedio de una huelga nacional cada seis meses desde el inicio de la gestión de Javier Milei, la frecuencia más alta para un presidente desde el regreso de la democracia en 1983.
La huelga confirmada este 16 de febrero de 2026 responde al rechazo sindical hacia el proyecto de reforma laboral que ya cuenta con media sanción del Senado. Los gremios cuestionan específicamente la reducción del pago de salarios por enfermedad y los cambios en el régimen de despidos.
Para esta jornada, la Unión Tranviarios Automotor y la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UTA) garantizaron un cese total de actividades. Esto implica que no habrá colectivos, trenes ni vuelos comerciales en todo el territorio argentino.
La tercera medida de fuerza nacional contra el actual gobierno se realizó hace menos de un año. El reclamo central fue la caída del poder adquisitivo y la falta de homologación de las paritarias salariales por parte del Ministerio de Economía.
En esa oportunidad, la medida coincidió con una marcha de jubilados frente al Congreso de la Nación. El impacto fue dispar en el sector transporte, ya que una conciliación obligatoria impidió que los colectivos paralizaran sus servicios de forma total, aunque el resto de los gremios acató la huelga.
El segundo paro general fue una medida de 24 horas que se ejecutó en pleno debate de la denominada Ley Bases. Los sindicatos se opusieron a las facultades delegadas al Ejecutivo y al plan de privatizaciones de empresas públicas.
Fue una jornada de alta adhesión que paralizó la industria y el comercio. Según datos de la consultora Unión para la Nueva Mayoría, con esta huelga el mandatario ya promediaba una medida de fuerza cada cinco meses de gestión, superando el ritmo de conflicto de gobiernos anteriores.
La primera huelga general contra la gestión de La Libertad Avanza ocurrió apenas 45 días después de la asunción presidencial. Se trató de la reacción más rápida de la central obrera ante un cambio de gobierno en la historia argentina.
El motivo fue el rechazo al DNU 70/2023 y a la primera versión de la Ley Ómnibus. La jornada incluyó una masiva movilización a la Plaza de los Dos Congresos. En ese momento, se superó el antecedente de Fernando de la Rúa, quien recibió su primer paro a los 77 días de mandato.

Desde 1983, el presidente con más paros totales fue Raúl Alfonsín con 13 medidas en 67 meses. Sin embargo, en términos de frecuencia, la gestión actual lidera la estadística histórica.
Mientras que mandatarios como Néstor Kirchner o Alberto Fernández no enfrentaron huelgas generales en sus primeros años, el escenario actual muestra una aceleración de los tiempos de conflicto. La CGT justifica estas medidas en la profundidad de las reformas económicas impulsadas desde diciembre de 2023.
TM