En la zona Núcleo, los productores sojeros siguen mirando al cielo, esperando las lluvias que les permita recomponer el estado crítico de sus cultivos. De acuerdo a la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en esta región la cosecha del poroto caerá en 600.000 toneladas, con respecto a las proyecciones de inicio de campaña.
“Las lluvias de febrero lograron detener la caída del potencial de rinde de la soja en buena parte de la región núcleo, pero hay un corredor crítico por la falta de agua en el sur de Santa Fe”, señalaron. En este contexto, la primera estimación de producción de soja para la región núcleo se ubica en 17,2 millones de toneladas. El cálculo parte de una superficie sembrada de 4,58 millones de hectáreas y un rinde promedio de 38 qq/ha.
“No es el número que se pensaba a fines de diciembre, cuando las expectativas eran tener una campaña superadora, de todas formas las lluvias alejaron el temido escenario de derrumbe en buena parte de la región”, agregaron.
Si bien habrá reducción de cosecha, el promedio de la zona Núcleo se mantendrá en torno al promedio de los últimos 15 años, que es de 17,4 millones de toneladas. De todos modos, la cosecha 2025/26 estará muy lejos del récord de 2014/15, cuando la producción trepó a 24 millones de toneladas.
En esa campaña. además de un excelente ciclo climático, la superficie sembrada era un 30% mayor con respecto al ciclo actual.
En el sur santafesino -un 15% del área total de la región Núcleo- la BCR reconoció que el panorama es crítico. “La soja de primera está secándose y hay fuertes recortes productivos, la necesidad de agua es perentoria”, alertaron. Y agregaron: “De no llover, muchos lotes podrían perderse”. En el resto de la región Núcleo, las lluvias mejoraron la condición de la soja de primera y detuvieron pérdidas.
De acuerdo a la bolsa rosarina, la cosecha de soja 2025/26 será de 48 millones de toneladas, con un rinde promedio a nivel nacional de 30,8 quintales por hectárea. Con respecto a la campaña previa, este volumen de producción representa una caída de 1,5 millones de toneladas.
Según la entidad rosarina “la campaña de soja argentina transita días claves, lo que suceda con las lluvias en los próximos 10 a 15 días será fundamental para ponerle un piso a la campaña y evitar mayores recortes en las zonas más golpeadas por la falta de agua”.