La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó este lunes un paro general de 24 horas para el día en que la Cámara de Diputados debata la reforma laboral impulsada por Javier Milei. El respaldo de la Unión Tranviaria Automotor (UTA) garantiza la paralización total del servicio de colectivos en todo el país.
Esta decisión marca un quiebre en la estrategia reciente del gremio de los choferes. En la última huelga nacional del 10 de abril de 2025, el sector no adhirió por estar bajo conciliación obligatoria, lo que diluyó el impacto de la protesta.
La adhesión de los choferes responde al malestar por el Artículo 44 de la ley, que reduce el pago de las licencias por enfermedad del 100% actual a un piso del 50%.
La relación entre el secretario general del gremio, Roberto Fernández, y la cúpula cegetista atraviesa una crisis histórica. El pasado 29 de enero, el dirigente manifestó: "Esta CGT hoy no me representa". Fernández cuestionó la designación del triunvirato de conducción y se alejó del Consejo Directivo.
A pesar de las diferencias, el avance de la normativa en la Cámara de Senadores forzó un acercamiento estratégico. El dirigente sindical sostuvo sobre la reforma: "Es una imposición, un apriete que no resuelve la falta de trabajo". El temor a que los cambios generen un "retroceso en derechos adquiridos" unificó la postura sindical.

El punto más crítico para los gremios del transporte es la modificación en las remuneraciones por accidentes o enfermedades no laborales. Según el texto aprobado, los trabajadores inhabilitados percibirán solo el 50% de su salario. En casos específicos donde la imposibilidad no derive de una acción voluntaria, el monto ascenderá al 75%.
Desde el entorno de Fernández habían explicado esta mañana que "si la CGT decide un paro acompañaremos la medida" para proteger el financiamiento de los trabajadores. Por su parte, el cosecretario de la central obrera, Cristian Jerónimo, había afirmado que "están dadas las condiciones" para una huelga contundente.
La Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT) confirmó que "garantizamos el paro total de los medios de pasajeros". La medida incluye no solo a los colectivos, sino también a trenes y vuelos comerciales. En un comunicado oficial, el sector advirtió: "Cuando los pueblos agotan su paciencia, ¡hacen tronar el escarmiento!".
El oficialismo analiza alternativas para evitar que el conflicto dilate la sanción de la ley. Una opción en estudio es corregir la reducción del pago de licencias médicas mediante el decreto reglamentario. Sin embargo, la central obrera mantiene la convocatoria para el jueves 19 de febrero o el miércoles 25, dependiendo de la fecha de la sesión.
TM