El economista y director de la Fundación Libertad y Progreso, Agustín Etchebarne, pasó por El Living de NewsDigitales y dejó una extensa reflexión sobre el rumbo del gobierno, su relación con Javier Milei, la evolución de las ideas liberales en Argentina y el escenario económico y político del país.
A lo largo de la entrevista, valoró los avances gobierno, defendió el estilo presidencial y se sometió a un ping pong donde opinó sobre Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Domingo Cavallo. Importaciones, dólar, inflación y las dificultades de la industria y la construcción también formaron parte del menú.
En el inicio de la charla, Etchebarne evaluó la gestión de Milei con una mirada mayormente positiva. “Para mí Milei está haciendo una muy buena tarea. Le podría dar ocho o nueve puntos, siempre hay cosas para mejorar, pero coincido bastante con lo que ha hecho”, afirmó.
Si bien reconoció diferencias en materia monetaria, destacó el rumbo general: “En lo esencial está apuntando hacia mejorar las libertades económicas de Argentina, y eso es fundamental”. En ese sentido, señaló que el Gobierno comenzó con fuerza desde el primer mes: “Bajar el gasto, bajar la inflación, volver a establecer la macro. Falta muchísimo, estamos a mitad de camino, pero empezó con un ímpetu muy grande”.
Etchebarne relató que conoce a Milei desde hace más de una década, en ámbitos académicos vinculados al liberalismo. “Hace más de 15 años lo conozco, en el ambiente de economistas libertarios, cuando empezamos a estudiar la escuela austríaca”, recordó.
Según contó, Milei se sumó luego a ese espacio y se destacó rápidamente: “Cuando descubrió la escuela austríaca se enamoró. La leyó más rápido que cualquiera de nosotros, es muy brillante, con una capacidad de memoria y comprensión impresionante”.
También evocó las reuniones previas a su llegada a la política: “Antes de ser presidente teníamos charlas muy interesantes, sabía mucho de matemáticas, entrabas a su oficina y el pizarrón estaba lleno de fórmulas”.
Consultado sobre el estilo presidencial, Etchebarne sostuvo que Milei no sobreactúa su personalidad. “Es muy auténtico. Lo que muestra es lo que es. En los medios puede ser más enfático, pero es su personalidad”, explicó.
A su entender, existe una diferencia entre el ámbito académico y el político, pero sin contradicciones de fondo: “En privado escucha argumentos, debate, intercambia ideas. Siempre fue una persona interesante”.
Sobre el tono confrontativo, consideró que no representa un riesgo institucional: “Me preocuparía si fuera un colectivista, si buscara dominar al otro. Pero es todo lo contrario: él busca reducir el poder del Estado”.
El economista admitió que no imaginaba a Milei como presidente, aunque sí veía espacio para un cambio ideológico. “No sabía si iba a ser él, pero creía que había una chance para las ideas de la libertad. Venimos de 80 años de ideas erróneas”, sostuvo.
Recordó además su propio intento de construir un espacio liberal: “En 2020 armé un partido para unir a los liberales. Mi idea era elegir de abajo hacia arriba con una aplicación. Cambiar toda la clase política”.
Aunque ese proyecto no prosperó, valoró el proceso que llevó a Milei al poder: “No salió como yo me lo imaginaba, pero llegó con un ímpetu muy importante y los liberales lo acompañaron”.
En relación con las tensiones internas del liberalismo, Etchebarne mencionó a Roberto Cachanosky y Diego Giacomini, hoy críticos del Gobierno.
“Muchos son muy puristas. Diego es el libertario puro, no cree en el Estado. Yo lo admiro, pero no me sirve para construir política”, afirmó.
En contraste, definió a Milei como pragmático: “Tiene las ideas, pero conoce los límites de la política. Dentro de restricciones enormes, empezó con un impulso enorme”.
Se definió a sí mismo como “liberal a la Borges”, en referencia a Jorge Luis Borges, y defendió una visión gradual: “Hay que cultivar las ideas a largo plazo, pero mientras tanto tenés que vivir. Hay que bajar impuestos hoy”.

Otro de los ejes centrales fue la presión fiscal. “Hoy una pyme sigue pagando 37 impuestos. La foto es horrible, aunque la película vaya mejorando”, sostuvo.
Según Etchebarne, Milei enfrenta límites políticos: “No tiene mayorías en el Congreso, tiene que negociar con gobernadores e intendentes”. Y apuntó contra las provincias: “La Nación baja retenciones y mejora la economía, pero las provincias no bajan impuestos”.
También cuestionó el gasto público local: “El despilfarro en municipios es descomunal. Muchos concejos deliberantes deberían ser ad honorem y sin asesores”.
En ese marco, mencionó estimaciones del Fondo Monetario Internacional: “La corrupción llega a siete puntos del PBI. Eso es plata que se pierde en todos los niveles del Estado”.
Sobre la actividad económica, diferenció sectores. “A la industria le va a costar adaptarse. Hay que competir con el mundo después de 80 años cerrados”, explicó.
En cambio, fue más optimista con la construcción: “Va a despegar cuando bajen las tasas. Ese sigue siendo un deber del gobierno”.
Además, reconoció avances en otras variables: “Pasamos de 211% de inflación a 31,5. El riesgo país bajó de 2.700 a menos de 500”, aunque aclaró: “Seguimos a mitad del río”.

Etchebarne rechazó la idea de atraso cambiario: “No creo que el dólar esté atrasado. Hoy está flotando mejor que el año pasado”.
Y criticó las presiones devaluatorias: “Generan miedo, la gente se asusta y dolariza carteras. Ese no es un tipo de cambio de equilibrio”.
El economista destacó cómo la baja inflacionaria modificó hábitos: “Antes cobrabas y corrías al supermercado. Hoy podés caminar, comparar precios, ahorrar”.
Según explicó, esto fomenta la competencia: “Cuanta más estabilidad hay, más bajan los márgenes y los precios”.
Etchebarne fue especialmente duro con Axel Kicillof: “Es una persona que ha leído, pero sacó las conclusiones equivocadas. Se quedó con el keynesianismo, que no funcionó, menos en Argentina con inflación”.
Por otro lado, vinculó a Máximo Kirchner con la corrupción y defendió el primer gobierno de Carlos Menem destacando la gestión de Domingo Cavallo.
En otro pasaje, Etchebarne proyectó oportunidades para el país. Destacó el potencial energético de Vaca Muerta y la Patagonia, y vinculó ese escenario al desarrollo tecnológico.
“Tenemos energía barata, eólica, recursos naturales. Podemos crecer en inteligencia artificial”, afirmó, y mencionó inversiones vinculadas a OpenAI como ejemplo del nuevo escenario global.
A lo largo de la entrevista, Etchebarne combinó respaldo y cautela. Valoró el rumbo general del Gobierno, defendió el liderazgo de Milei y celebró el avance de las ideas liberales, pero advirtió sobre los límites políticos, la presión fiscal y la necesidad de profundizar reformas.
“La foto sigue siendo mala, pero la película va mejorando”, resumió. Para el economista, el desafío central es sostener el rumbo, sumar consensos y avanzar en un proceso de transformación que, según su visión, recién está comenzando.