La madrugada en el barrio Santa Rosa, en Puerto Iguazú, terminó en tragedia cuando un empresario de 66 años fue asesinado de un disparo en el pecho dentro de su propio predio, donde funciona un complejo de cabañas y un negocio de encomiendas. El ataque ocurrió en medio de un presunto intento de robo perpetrado por al menos cuatro delincuentes.
La víctima fue identificada como José Suzuki, quien se encontraba en la propiedad ubicada sobre la calle Violeta de los Alpes. Minutos después de la 1, el hombre escuchó la alarma de uno de los inmuebles y, ante la sospecha de un ingreso ilegal, le avisó por WhatsApp al sereno de una empresa de encomiendas. Acto seguido, se dirigió personalmente a verificar qué ocurría.
En ese momento, según reconstruyeron los investigadores, los intrusos comenzaron a disparar. Uno de los proyectiles impactó en el tórax de Suzuki, atravesó su cuerpo y le provocó una herida de extrema gravedad.
El empresario fue trasladado de urgencia al Hospital Marta Schwarz, pero murió poco después como consecuencia de un shock hipovolémico provocado por la pérdida masiva de sangre.

Los peritos de la Policía Científica que trabajaron en la escena secuestraron tres vainas servidas y un proyectil calibre .22, además de otros restos de plomo. Los investigadores creen que el disparo mortal habría sido efectuado con un arma calibre 9 milímetros, cuyo proyectil ingresó por el pecho y salió por la espalda de la víctima.
La esposa de Suzuki, una mujer china de 55 años, relató que estaba durmiendo cuando escuchó las detonaciones. Al salir, encontró a su marido herido en el suelo, quien alcanzó a decirle que los atacantes eran cuatro hombres con el rostro cubierto.
La causa quedó en manos del juez de Instrucción de Puerto Iguazú, Martín Brites, quien aguarda el informe completo de la Comisaría Cuarta de la Unidad Regional V para avanzar en la investigación y tratar de identificar a los responsables.
Suzuki era oriundo de la Ciudad de Buenos Aires, pero residía desde hacía años en Iguazú, donde estaba al frente de un comercio dedicado al despacho y traslado de encomiendas vinculado a la firma Crucero Cargo. El crimen ocurrió dentro del mismo predio donde desarrollaba su actividad comercial y explotaba un complejo de cinco cabañas.