Una noticia proveniente de Europa encendió las alarmas en el cuerpo técnico de la selección argentina que encabeza Lionel Scaloni.
Leonardo Balerdi, pieza recurrente en las convocatorias de la Scaloneta y capitán del Olympique de Marsella, debió ser hospitalizado de urgencia debido a una severa infección de oído que le impedía mantenerse en pie con normalidad.
El zaguero de 26 años quedó marginado del empate 2-2 que su equipo protagonizó ante Racing de Estrasburgo por la Ligue 1, pero la preocupación trasciende el plano deportivo inmediato.
Según informó el entrenador interino del conjunto francés, Jacques Abardonado, el jugador "tiene una infección de oído y está experimentando algunos mareos", confirmando un cuadro que se agravó drásticamente en los últimos días.
La cronología de la dolencia de Balerdi tiene su punto de partida en el clásico francés. El ex Boca fue titular en la dolorosa derrota 0-5 ante el Paris Saint-Germain, encuentro que, según reportes de medios locales, disputó con molestias visibles.
Lejos de mejorar, su condición empeoró tras el pitazo final, obligando a los médicos del club a derivarlo a un centro de salud especializado en otorrinolaringología para su rehabilitación.

Esta situación deja al Marsella sin su líder defensivo en un momento crítico de la temporada, donde el equipo busca recuperarse anímicamente. Balerdi, consolidado como referente, acumula 29 partidos, un gol y una asistencia en la campaña actual, números que evidencian su importancia en la estructura del equipo.
Para la selección argentina, la noticia llega en un momento inoportuno. Con la Finalissima ante España programada para fines de marzo, el cuerpo técnico ya lidiaba con otros desafectados: Juan Foyth descartado por lesión grave, y dudas sobre la disponibilidad de Giovani Lo Celso (muslo) y Nicolás Tagliafico (tobillo).
Balerdi se había ganado un lugar como el recambio natural de la zaga central conformada por Cristian Romero, Nicolás Otamendi y Lisandro Martínez. Su presencia en las últimas diez fechas de Eliminatorias y en los amistosos recientes lo perfilaban como una fija para la lista de la próxima fecha FIFA y un serio candidato para integrar el plantel del Mundial 2026.
Ahora, la prioridad absoluta es su salud. Mientras el defensor permanece bajo observación para estabilizar el cuadro infeccioso y eliminar los vértigos, tanto en Marsella como en Buenos Aires siguen minuto a minuto su evolución, esperando que este contratiempo sea solo un susto en el camino hacia el Mundial.