La visita del gobernador Axel Kicillof al carnaval de Ensenada dejó una imagen inusual para la escena política: el mandatario participando de los festejos, mezclado con el público y terminando cubierto de espuma, en una postal distendida que contrastó con el complejo escenario electoral que enfrenta de cara al 2027.
La presencia del gobernador se dio en el marco de la primera noche del Carnaval de la Región 2026, que reunió a miles de personas y tuvo una fuerte impronta cultural y comunitaria.
Más de 25 mil personas colmaron la avenida Horacio Cestino durante la jornada inaugural del carnaval, que contó con la participación de más de quince comparsas y murgas.
Con música, color y coreografías, los distintos grupos artísticos animaron una noche marcada por el clima festivo y la alta convocatoria, consolidando al evento como uno de los principales encuentros culturales del verano en la región.
La celebración continúa este martes, desde las 20 horas, con acceso libre y gratuito para el público.
🎉 Gracias Gobernador Axel Kicillof por visitar Ensenada y compartir con nuestra comunidad El Carnaval de la Región. Miles y miles de personas disfrutan con alegría esta gran fiesta popular 🥁 pic.twitter.com/HTaMSzkr31
— Mario Secco (@MarioSeccoOK) February 17, 2026
Kicillof asistió al evento junto al intendente local Mario Secco, uno de sus principales aliados políticos en la región.
También estuvieron presentes la diputada provincial Silvina Nardini, el senador Fernando Coronel y el intendente de Berisso, Fabián Cagliardi, además de funcionarios provinciales y municipales.
La presencia de referentes políticos reforzó el perfil institucional del evento, aunque el clima general estuvo dominado por la informalidad y el contacto directo con los vecinos.
Durante el recorrido por el corsódromo, Kicillof se mostró cercano al público, saludó a familias y participantes de las comparsas, y no evitó sumarse al clima festivo. En ese contexto, terminó bañado en espuma, una imagen que rápidamente se replicó en redes sociales y medios locales.
La visita a Ensenada se produjo algunos días después de que Kicillof fuera ungido como presidente del Partido Justicialista bonaerense.
Desde ese lugar, enfrenta el desafío de reorganizar al peronismo provincial y proyectarlo a nivel nacional, en un contexto de reconfiguración del sistema político tras la llegada al poder de Javier Milei.
Además, el gobernador impulsa su espacio Movimiento Derecho al Futuro, con el objetivo de ampliar su base de apoyo y construir una alternativa competitiva para 2027.

Uno de los principales retos para Kicillof es expandir su influencia más allá de la provincia de Buenos Aires. Según distintos sondeos de opinión, su intención de voto sigue siendo bajo en provincias clave del centro productivo del país.
Entre ellas se destacan Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Entre Ríos. Estas jurisdicciones conforman el llamado cordón productivo central, una región donde el kirchnerismo viene registrando dificultades electorales desde hace más de una década y donde los libertarios lograron consolidarse, pescando antiguos votos de Juntos por el Cambio.
El panorama para el kirchnerismo y sus aliados aparece fragmentado en gran parte del país. Además del centro productivo, otras regiones muestran una creciente inclinación hacia propuestas opositoras al peronismo.
Solo en provincias como Formosa y Santiago del Estero, el peronismo mantiene una base sólida que podría garantizar triunfos alineados al espacio de Kicillof.
Ante este contexto, el principal sostén electoral de Kicillof sigue siendo la provincia de Buenos Aires, el distrito más poblado del país y donde mantiene altos niveles de respaldo.
Sin embargo, el peligro es que una estrategia basada casi exclusivamente en ese bastión pueda resultar insuficiente para una proyección nacional. Si no logra mejorar su desempeño en el interior, el gobernador dependerá en gran medida de una amplia victoria en territorio bonaerense para compensar eventuales derrotas en otras regiones.