A casi dos décadas del estreno de Ghost Rider (El Vengador Fantasma) en 2007, uno de los aspectos más comentados de la película sigue siendo el físico de Nicolas Cage. El actor, que por entonces tenía 42 años, interpretó al doble de riesgo Johnny Blaze, quien se convierte en el huésped de un espíritu de venganza, como cuenta el famoso comic de Marvel.

A pesar de las especulaciones sobre el uso de efectos digitales (CGI) para mejorar su aspecto, se ha confirmado que los abdominales eran completamente reales, fruto de un esfuerzo físico extremo por parte del actor. Cage reveló en una entrevista con Indie London: “No comí nada el día de la escena del espejo sin camisa y solo consumí azúcar de maíz dulce para ayudar a que mis abdominales de seis paquetes resaltaran aún más".
Sin embargo, la gente siguió dudando de la realidad de sus abdominales marcados, llegando incluso a abrir debates en foros como Reddit. Fue en una conversación con GQ, donde fue invitado a responder algunas de las preguntas que la gente se hace sobre el actor en internet, en la que finalmente habló directamente del hecho y de por qué no volvería a hacerlo.
"Son reales. Y es por eso que nunca volveré a entrenar tan duro. Porque nadie quería creer que fueran reales. Querían creer que era CGI. Lo cual no era. Así que, ¿cuál es el punto?", dijo algo molesto Nicolas Cage.