El cine no solo se construye con imágenes, sino con sonidos que se vuelven icónicos. Así como te contamos el origen de la radio policial más famosa de Hollywood, hoy es el turno del “Castle Thunder”, el efecto de sonido más emblemático a la hora de representar una tormenta en las películas y series de antaño.
Aunque su nombre evoca castillos medievales y terror gótico, su origen se remonta a los laboratorios de Universal Studios a principios de la década de 1930, marcando el inicio de una era donde el sonido empezaba a ser tan protagonista como los actores. Grabado originalmente para ser parte de Frankenstein (1931), su debut se terminó produciendo tiempo antes en otra película de Universal: East of Borneo. Para darle realismo a unas secuencias en la selva que incluían la explosión de un volcán, recurrieron a este ruido. Pero, ¿cuál es su origen?
La autoría exacta de esta pieza es un misterio técnico, pero tiene a dos personas como muy probables responsables: C. Roy Hunter y William Hedgcock, ingenieros de sonido de Universal, quienes fueron parte del equipo de a cargo del audio en Frankenstein y, por ende, seguramente supervisaron su creación. A partir de ahí, el viaje del “Castle Thunder” fue tan variado como icónico: se escuchó en clásicos como Bambi y Ciudadano Kane, y más tarde en hitos de la cultura pop como la saga de Star Wars, Los Cazafantasmas y Volver al Futuro.
La versatilidad del efecto fue tal que saltó del cine de imagen real a la animación y a los parques temáticos. Disney lo adoptó como un recurso permanente en las atracciones de The Haunted Mansion desde finales de los años 60. Por su parte, estudios de animación como Hanna-Barbera lo convirtieron en un elemento recurrente en series como Scooby-Doo, mientras que Los Simpson lo mantienen vivo hasta hoy en sus especiales de "La Casita del Terror".
Es que, claro, el paso del tiempo y el avance de la tecnología le jugaron en contra a este efecto de sonido. Al ser una grabación analógica de 1931, el sonido sufrió un proceso de degradación natural con cada copia y preservación. Con la llegada del audio digital de alta fidelidad, la calidad del "Castle Thunder" empezó a percibirse "vieja" o "sucia" en comparación con las mezclas modernas. Para muchos ingenieros contemporáneos, el efecto dejó de ser una herramienta útil para convertirse en un cliché que no encajaba con la nitidez exigida por los sistemas de sonido actuales.
A pesar de haber caído en desuso, tuvo algunas apariciones notables en el nuevo milenio, como en la versión de El Grinch protagonizada por Jim Carrey en el año 2000 o en las aventuras de Wallace y Gromit hacia 2008.