Un incendio declarado el lunes por la noche en un edificio residencial de la localidad catalana de Manlleu, en la comarca de Osona, terminó con la vida de cinco adolescentes de entre 14 y 18 años y dejó varios heridos leves por inhalación de humo. El hecho ocurrió en un bloque de cinco plantas situado en una zona céntrica del municipio, a unos 70 kilómetros de la ciudad de Barcelona, y generó una fuerte conmoción social.
El fuego comenzó alrededor de las 21:00 en un depósito ubicado en la azotea del edificio, un espacio que no estaba habilitado como vivienda. Según los primeros datos recabados por los investigadores, los jóvenes se encontraban allí reunidos cuando se inició el incendio. Las llamas avanzaron con rapidez y, sobre todo, el humo denso se acumuló en el interior del recinto, lo que habría impedido que las víctimas pudieran escapar a tiempo.
Los vecinos alertaron a los servicios de emergencia al advertir humo saliendo de la parte superior del inmueble. Hasta el lugar acudieron varias dotaciones de bomberos, ambulancias y patrullas policiales. Aunque el fuego fue extinguido en menos de una hora y no afectó de manera estructural al edificio, los equipos de rescate hallaron a los cinco adolescentes sin vida dentro del depósito. Otras personas fueron asistidas por inhalación de humo y dadas de alta poco después.
La investigación quedó en manos de la policía autonómica catalana, que trabaja para determinar con precisión el origen del siniestro. Entre las hipótesis preliminares se analiza la posible combustión de algún material inflamable almacenado en el espacio, como muebles o colchones. También se examina si el lugar contaba con suministro eléctrico irregular o si existía algún elemento que pudiera haber provocado una ignición accidental. Por el momento no se informó de indicios que apunten a una acción intencional.

El edificio, de construcción antigua y con depósitos en la parte superior, no presentaba antecedentes recientes de inspecciones por irregularidades graves. Sin embargo, el caso reabre el debate sobre el uso informal de espacios comunes que no están preparados para la permanencia prolongada de personas, especialmente cuando carecen de ventilación adecuada o sistemas de detección de humo.
El Ayuntamiento de Manlleu decretó días de duelo oficial y convocó un minuto de silencio en memoria de las víctimas. Equipos de apoyo psicológico fueron puestos a disposición de las familias y de los centros educativos a los que asistían los jóvenes fallecidos. La tragedia impactó especialmente en la comunidad escolar y en un municipio de poco más de veinte mil habitantes donde la mayoría de los vecinos se conocen.
Vista del Ayuntamiento de Manlleu, donde las autoridades locales decretaron días de duelo oficial y encabezaron el minuto de silencio en memoria de los cinco adolescentes fallecidos.En España, los incendios en viviendas representan cada año una de las principales causas de siniestros domésticos graves, y en muchos casos el humo resulta más letal que las llamas. Las autoridades recordaron la importancia de contar con medidas básicas de prevención y de evitar el uso de espacios no acondicionados como lugares de reunión.
Mientras continúan las pericias técnicas y forenses, la comunidad espera respuestas que permitan esclarecer cómo se desencadenó una tragedia que, en cuestión de minutos, terminó con la vida de cinco jóvenes y dejó una huella profunda en toda la región.