Mientras el Congreso argentino discute la reforma laboral, de acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, el trabajo registrado sufrió en noviembre una nueva caída: se perdieron 13.114 puestos asalariados en el sector privado.
En suma, desde la asunción de Javier Milei a la presidencia, se perdieron en total 192.328 en el sector privado (además de los 79.620 destruidos en el ámbito público y 22.436 en casas particulares).
Entre los sectores, la construcción y la industria: los más afectados.
A nivel federal, la provincia más golpeada es Buenos Aires.
De los catorce rubros de actividad, sólo cuatro crearon empleo en noviembre: Pesca (+98), Servicios comunitarios (+282), Hoteles y Restaurantes (+392) y el Agro (+984).
Lejos estuvieron de compensar la caída del resto de los sectores: se perdieron 4.928 puestos en Comercio, 4.850 puestos en la Industria manufacturera y 2.565 en Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler. También se destruyó empleo en Transporte, almacenamiento y comunicación (-1.057), Construcción (-372) y Enseñanza (-359).
Asimismo, en Minería se perdieron 312 puestos, 207 en Intermediación financiera, 132 en Servicios sociales y de salud y 12 en Electricidad, gas y agua.

El análisis es similar si se considera desde noviembre de 2023. Sólo tres de los catorce sectores lograron mejorar su nivel de empleo. En el Agro se crearon 9.058 puestos de trabajo, en el sector Comerio, 6.395, y en Pesca, 2.063.
Este rendimiento no llegó a contrarrestar las enormes caídas de la Construcción (-65.996) y la Industria (-60.365). Estos dos sectores explican el 66% del empleo perdido, siendo los principales afectados del modelo económico actual.
Un dato llamativo es el desempeño del sector de minería y petróleo. Siendo uno de los pilares del modelo libertario, con tasas de crecimiento sostenido de la actividad, no lograron crear empleo, sino todo lo contrario: destruyeron 7.627 puestos desde la asunción de Milei.
Lo mismo ocurre con Intermediación financiera: pese a ser uno de los sectores más dinámicos en actividad, registró una baja de 4.598 empleos desde noviembre de 2023.

De las 24 jurisdicciones, las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sólo 4 mejoraron el empleo privado en el mes de noviembre: Neuquén (+1.121), Entre Ríos (+391), Jujuy (+286) y Tucumán (+248).
Por el contrario, 20 jurisdicciones perdieron empleo, lideradas por Buenos Aires (-5.362), CABA (-3.847), Córdoba (-1.188) y Mendoza (-917). Asimismo, dos provincias perdieron sólo en un mes el 1% de sus puestos de trabajo registrados privados: Formosa y Tierra del Fuego.
Desde la asunción de Milei, sólo 2 jurisdicciones lograron incrementar el empleo privado. En Neuquén se crearon 5.048 puestos, seguido de Río Negro (+610).
La situación es diametralmente opuesta en la provincia de Buenos Aires, donde se perdieron 68.703 empleos, CABA, que redujo 34.006 el número de puestos y Santa Fe, donde se destruyeron 12.393 empleos.

Si analizamos, en cambio, en términos porcentuales, Santa Cruz es la provincia más afectada: perdió el 16% de sus puestos en tan solo 24 meses de gobierno libertario. Le sigue La Rioja con el 14% de caída, y Formosa, Catamarca y Tierra del Fuego con el 11%.
En conclusión, la pérdida de empleo en la Argentina de Milei es transversal a todos los sectores y a todas las jurisdicciones, con pocas excepciones. Mientras el Gobierno afirma que la reforma laboral viene a corregir esta situación, la mayoría de los especialistas coincide en que lo que se necesita es crecimiento económico.