19/02/2026 - Edición Nº1108

Internacionales

Cáucaso Sur

Armenia y Azerbaiyán: el primer cruce civil en 30 años abre un nuevo escenario

17/02/2026 | Representantes de la sociedad civil de ambos países se reunieron en Ereván en el marco de la iniciativa “Puente de la Paz”.



Por primera vez en tres décadas, representantes de la sociedad civil de Azerbaiyán cruzaron la frontera hacia Armenia para participar en una mesa redonda bilateral en Ereván. El encuentro, realizado el 13 y 14 de febrero bajo la iniciativa “Puente de la Paz”, marca un hito simbólico en una relación atravesada por guerras, desplazamientos y desconfianza estructural.

Desde principios de la década de 1990, tras el estallido del conflicto por Karabaj, el contacto directo entre ciudadanos organizados de ambos países había sido prácticamente inexistente. La frontera permaneció cerrada y las narrativas nacionales consolidaron una lógica de confrontación que se profundizó tras la guerra de 2020 y la ofensiva de 2023 que redefinió el control territorial en la región.

Diplomacia desde abajo

A diferencia de las negociaciones formales entre gobiernos, el foro en Ereván reunió a académicos, periodistas, analistas y referentes de organizaciones no gubernamentales. No se trató de una cumbre diplomática oficial, sino de un intento de abrir canales de diálogo desde la sociedad civil, en paralelo a las conversaciones políticas sobre un eventual tratado de paz.

El gesto tiene peso propio. En contextos de conflicto prolongado, los procesos de normalización no dependen únicamente de acuerdos firmados por líderes políticos, sino también de la reconstrucción de confianza entre comunidades que durante años crecieron bajo discursos de hostilidad mutua.

Un momento sensible

El encuentro se produce en una etapa particularmente delicada. Tras la reconfiguración territorial de 2023, miles de armenios abandonaron Karabaj y el equilibrio regional cambió de manera significativa. Al mismo tiempo, las negociaciones para un acuerdo definitivo avanzan con altibajos y bajo la mirada de actores externos interesados en la estabilidad del Cáucaso Sur.

En ese contexto, el cruce fronterizo de representantes civiles no resuelve disputas pendientes, pero sí introduce un elemento nuevo: la posibilidad de diálogo directo después de 30 años de interrupción casi total.

¿Señal simbólica o punto de inflexión?

El desafío ahora es determinar si este tipo de encuentros puede consolidarse en el tiempo o si quedará como un episodio aislado. La historia reciente muestra que los avances en la región suelen ser frágiles y sensibles a cambios políticos internos o tensiones geopolíticas.

Sin embargo, el solo hecho de que ciudadanos de ambos países hayan vuelto a sentarse en la misma mesa dentro del territorio armenio ya constituye una señal relevante en un conflicto que durante décadas pareció congelado. La pregunta abierta es si este “Puente de la Paz” podrá sostenerse más allá del gesto inicial y contribuir, aunque sea gradualmente, a transformar una de las rivalidades más persistentes del espacio postsoviético.