La selección argentina atraviesa un momento de incertidumbre en la recta final hacia la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá. Lionel Messi, capitán y emblema, sufrió un desgarro durante la gira de Inter Miami y lo obligó a permanecer en rehabilitación durante varias semanas. El capitán argentino arrastra una distensión muscular en el isquiotibial izquierdo sufrida durante el amistoso ante Barcelona SC en Ecuador, por lo que su presencia es la preocupación número 1 para al cuerpo técnico de Scaloni, Aimar y Samuel.
En el mediocampo, Leandro Paredes también genera interrogantes. El volante de Boca Juniors arrastra una molestia en el tobillo derecho que lo marginó de partidos importantes y aún hay dudas sobre su disponibilidad. "No puedo más", señaló el volante cuando fue sustituido ante Platense. Su rol como eje en la mitad de la cancha lo convierte en una pieza difícil de reemplazar.

Por su parte, el futbolista del Villarreal Juan Foyth prácticamente no tiene chances de llegar al Mundial. La rotura del tendón de Aquiles sufrida en enero lo dejó fuera de competencia y lo obliga a un largo proceso de rehabilitación. Scaloni pierde así a un defensor polivalente, capaz de cubrir varias posiciones en la última línea.
Giovani Lo Celso es otro nombre en la lista de preocupaciones. Sus problemas musculares recurrentes lo han privado de continuidad en el Villarreal y ponen en riesgo su presencia en la lista definitiva. El mediocampo creativo, que tantas veces dependió de su aporte, podría resentirse si no logra recuperar ritmo competitivo.
En defensa, Nicolás Tagliafico atraviesa una rehabilitación por lesión ligamentaria. El lateral izquierdo es uno de los jugadores más experimentados del plantel, pero sus plazos de recuperación son ajustados y su estado físico será evaluado hasta último momento.
Y como si fuera poco, el panorama pasó de gris a negro con la noticia de la lesión de Lautaro Martínez, quien hoy se realizará los estudios médicos pertinentes para confirmar el desgarro en el gemelo izquierdo, lo que lo alejaría de las canchas al menos por tres semanas.
El dilema para Scaloni es evidente: sostener la jerarquía de sus referentes o apostar por futbolistas con mejor presente físico. La continuidad, siempre señalada por el entrenador como requisito, hoy está en duda para varios nombres que fueron protagonistas en la conquista de la Copa del Mundo 2022.
La enfermería albiceleste se convierte así en el gran desafío de cara a la Finalissima contra España pero también de cara al Mundial 2026. Entre el quirófano y la pizarra, Scaloni deberá encontrar el equilibrio para que la ilusión argentina no se vea opacada por las lesiones.