La histórica empresa argentina de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su planta industrial en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y el despido de sus 920 trabajadores, en una de las decisiones más impactantes para el empleo industrial en los últimos años.
La compañía, fundada en 1940, fue durante décadas uno de los principales fabricantes nacionales y un actor clave en el abastecimiento del mercado automotor. Su salida de la producción local marca el fin de más de ocho décadas de actividad industrial.
A través de un comunicado difundido por su directorio, la empresa confirmó el cese definitivo de sus operaciones productivas.
“Fate comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes”, indicó la compañía.
La firma destacó su trayectoria y su rol en el desarrollo industrial argentino, remarcando que fue pionera en la producción de neumáticos radiales en el país y que mantuvo una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina.
En el mensaje, la empresa atribuyó la decisión a los cambios en el contexto económico y comercial. “Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente”, señalaron desde la compañía.
También remarcaron el impacto que tuvo la empresa en el empleo y la producción nacional. “Fate es una empresa de capitales argentinos que durante más de ochenta años generó empleo, desarrolló proveedores locales y contribuyó al entramado productivo del país”, indicaron.
El cierre se produce en un contexto de fuerte crecimiento de las importaciones de neumáticos, que modificó el equilibrio del mercado y afectó la competitividad de la producción local.
Según un informe de la consultora PxQ, entre 2023 y 2025 las importaciones de neumáticos aumentaron un 34,8%, mientras que los precios internos registraron una caída del 42,6%.
Esta combinación redujo la rentabilidad de los fabricantes nacionales y aceleró el proceso de ajuste en el sector. El mismo relevamiento señala que en ese período se perdieron 6.427 puestos de trabajo en la industria, lo que representa una caída del 7,1% del empleo total.
El empresario Javier Madanes Quintanilla, propietario de Fate, ya había alertado sobre la situación que atravesaba el sector.
“Se lo califica de prebendario y de cazar en el zoológico: es algo injusto, cruel e innecesario”, afirmó el empresario en referencia a las críticas que recibe la industria nacional.
También advirtió sobre la pérdida de empleo en el rubro. “Vemos con tristeza al sector de los neumáticos, donde en el transcurso del año se perdió el 30% del empleo entre las distintas plantas”, sostuvo.
Sus declaraciones reflejaban el deterioro que enfrentaba el sector, en un contexto de mayor competencia externa y cambios en el mercado.
El cierre de Fate implica la pérdida de 920 puestos de trabajo directos y afecta a una extensa red de proveedores y empresas vinculadas al sector automotriz.
La compañía formaba parte del núcleo industrial argentino y su planta tenía capacidad para producir millones de neumáticos por año, abasteciendo tanto el mercado interno como el externo.
Su salida representa uno de los golpes más importantes para la industria manufacturera reciente y refleja las dificultades que enfrenta el sector productivo.