El ruido de los disparos interrumpió la rutina de un barrio de Rosario y dejó una escena que nadie estaba preparado para ver. En medio de un enfrentamiento a tiros, un nene de 11 años que jugaba en la calle cayó herido tras recibir un balazo en la pierna.
El episodio ocurrió el lunes por la noche en la zona este de la ciudad, en las inmediaciones de Aborígenes Argentinos y Garzón. Según la reconstrucción inicial, todo comenzó con disturbios entre varias personas en la vía pública. La tensión fue en aumento hasta que, de un momento a otro, aparecieron las armas y comenzaron los disparos.
Los vecinos, alarmados por la violencia, llamaron al 911. Pero antes de que llegara la Policía, advirtieron que un chico había sido alcanzado por una bala en medio del tiroteo y pidieron desesperadamente una ambulancia.
Cuando los médicos lo asistieron, confirmaron que el proyectil había atravesado la pierna derecha, con orificio de entrada y salida. A pesar de la gravedad del episodio, la bala no afectó huesos ni órganos vitales.
El menor fue trasladado a un hospital de la ciudad, donde quedó internado. Las autoridades médicas informaron que está fuera de peligro, aunque permanecerá algunos días en observación para garantizar su recuperación.
En paralelo, la Policía desplegó un operativo para dar con los responsables. En cuestión de horas, los investigadores identificaron a dos sospechosos en la misma zona donde ocurrió el ataque.
Uno de ellos, identificado como Román G., fue interceptado en la calle Tacai al 6200. El segundo, Walter M., fue localizado en el sector conocido como La Vincha, en cercanías de Rouillon y las vías.
Ambos quedaron detenidos en la comisaría 32ª, mientras avanza la investigación para determinar su participación en el tiroteo y esclarecer las circunstancias en las que el disparo terminó impactando en el nene. La principal hipótesis es que el chico quedó atrapado en medio de un enfrentamiento que volvió a exponer el nivel de violencia armada en las calles.