Rogelio Frigerio abrirá este miércoles un nuevo período de sesiones ordinarias en la Legislatura de Entre Ríos con un mensaje que combinará balance de gestión y posicionamiento político. Desde el Centro de Convenciones y ante la Asamblea encabezada por la vicegobernadora Alicia Aluani, el gobernador pondrá el foco en el contraste entre la “herencia recibida” y la situación financiera actual de la provincia.
Según adelantaron desde su entorno, el eje argumental será claro: una provincia endeudada y con déficit fiscal que, tras dos años de administración, logró equilibrio en sus cuentas. En ese recorrido mencionará los casi 300 millones de dólares que debió afrontar por la deuda tomada durante la gestión de Gustavo Bordet, además del impacto de la caída de la coparticipación y la merma en recursos propios.
El discurso también incluirá referencias al “rumbo compartido” con el presidente Javier Milei. La sintonía entre ambos gobiernos se expresó en el respaldo legislativo de los representantes entrerrianos en el Congreso y en la alianza electoral sellada bajo el nombre La Libertad Avanza en 2025, que terminó en una victoria contundente frente a un peronismo fragmentado.
En materia de gestión, Frigerio destacará las negociaciones salariales con los gremios estatales —con especial tensión en la paritaria docente— y el apoyo nacional para cubrir el déficit previsional. Los salarios y jubilaciones representan cerca del 70% del gasto corriente provincial, una variable que condicionó cada decisión presupuestaria.
Además, el mandatario anunciaría inversiones en infraestructura y la gestión de créditos internacionales. Tras su participación en la cumbre del BID junto al ministro de Economía Luis Caputo y el secretario de Hacienda Carlos Guberman, el Ejecutivo entrerriano avanza en financiamiento por hasta 350 millones de dólares, además de gestiones ante el Banco Mundial. Seguridad, salud y educación estarán entre las áreas priorizadas.
La apertura de sesiones será más que un acto institucional: funcionará como ratificación de una estrategia. Rogelio Frigerio apuesta a consolidar una identidad de gestión basada en el orden fiscal y en la articulación con la Casa Rosada, diferenciándose del esquema de confrontación que caracterizó a otras etapas del vínculo Nación–provincias.
El desafío será sostener ese equilibrio en un contexto económico todavía inestable y con demandas sociales crecientes. Si logra traducir el ajuste inicial en obras visibles y mejoras concretas, el gobernador podría consolidar su perfil como aliado clave del oficialismo nacional en la región centro. Si no, el respaldo político podría volverse más frágil en un año donde cada discurso empieza a leerse en clave electoral.