La música se detuvo de golpe y el clima festivo se transformó en tensión. Lo que era una noche de espectáculo en una carpa bailable terminó convertido en parte del operativo para encontrar al hombre acusado de matar a su pareja en Campo Quijano, provincia de Salta, cuya fuga mantiene en vilo a la región.
El procedimiento se realizó sobre la ruta 36, donde efectivos policiales interrumpieron el evento en busca de pistas que permitieran localizar Orlando Serapio, el único sospechoso del femicidio de Natalia Cruz. La escena sorprendió tanto a los asistentes como a los organizadores, en medio del despliegue de uniformados que revisaron el lugar.
El operativo formó parte de una serie de medidas ordenadas tras el femicidio de Natalia, que murió luego de haber sido golpeada y asfixiada en su vivienda del barrio Luz y Fuerza.

En paralelo, la Policía avanzó con allanamientos en distintos domicilios vinculados al acusado, entre ellos una vivienda del barrio Pipino Ferreyra, aunque sin resultados positivos.
La búsqueda también se extendió hacia zonas más alejadas. Hubo rastrillajes en el paraje El Mollar, donde el sospechoso tiene familiares y propiedades, pero tampoco fue encontrado.
Los investigadores ahora concentran la atención en sectores rurales cercanos a la ruta 51 y no descartan que haya escapado hacia áreas de difícil acceso, como la región de la Puna.
El amplio despliegue refleja la urgencia por capturar al principal acusado, que permanece prófugo desde el momento del hecho. Mientras tanto, cada pista es seguida con la expectativa de poner fin a una búsqueda que ya atravesó barrios, rutas, zonas rurales e incluso un espectáculo en plena noche.