18/02/2026 - Edición Nº1107

Farándula

Nueva historia

Martín Cirio y Matías Bottero: del enojo al “mangazo” final

18/02/2026 | Los influencers contaron en stream los motivos de su acercamiento.



La historia de la reconciliación entre Martín Cirio y Matías Bottero tuvo de todo: indirectas, orgullo, audios eternos y hasta una novia mediando como si fuera canciller. Pero, según contaron ellos mismos, terminó siendo “una historia muy linda”. Todo comenzó cuando Barbie, la novia de Bottero y fanática de Cirio, vio un show en vivo que luego se transmitió por streaming. En ese espectáculo, Martín lanzó un comentario sobre “youtubers que hacían noticias” y que, según interpretó ella, parecía apuntar directamente a Bottero.

Parece que está hablando de vos”, le dijo. Él intentó minimizarlo: “No, amor, no estaba hablando de mí”. Sin embargo, los detalles coincidían demasiado: que empezaba con M, que hacía resúmenes de noticias y que “guardaba” a Yanina Latorre. La duda quedó flotando.

Tiempo después, cuando Cirio estrenó su documental, Bottero entendió que efectivamente se trataba de él. “Ah, era yo”, reconoció. Y aunque la primera reacción fue de enojo (“medio no me gustó tanto que me haya bardeado”), no hubo una búsqueda inmediata de disculpas. Por el contrario, la tensión creció. Matías admitió que se sintió orgulloso y que su primera reacción fue más impulsiva que conciliadora. “Mi novia me agarró y me dijo: ‘Estuviste mal, tenés que pedirle disculpas’”, recordó. Fue ella quien lo empujó a enviarle un mensaje a Cirio.

Ese intercambio derivó en una larga conversación: “Nos mandamos como 25 audios”, contó. La charla no fue sencilla y durante un tiempo la relación quedó “medio tensa”. Incluso hubo reclamos por un video que Cirio decidió no borrar pese al conflicto. “No lo voy a borrar para que la gente vea que me equivoqué”, explicó él en su momento, una decisión que Bottero interpretó con cierta suspicacia, al pensar que también había un interés en la monetización.

La situación se terminó de destrabar con el paso del tiempo y algunos encuentros cara a cara. Según relataron, empezaron a hablar de cuestiones vinculadas a YouTube y a consultarse temas laborales. “No creo que haya el brazo torcer”, dijo uno de ellos, aunque admitieron que el acercamiento fue paulatino. El dato más curioso llegó al final: el reencuentro definitivo tuvo un trasfondo práctico. “Yo necesitaba guionistas”, lanzó Cirio entre risas. Y Bottero cerró con ironía: “Mirá cómo siempre al final era consulta… era algo ahí, era un mangazo”.

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